Costa Rica celebra 73 años de la Abolición del Ejército

  • Este hecho histórico es una de las decisiones políticas más relevantes y trascendentes en los casi 200 años de vida republicana que marcan la vía costarricense de resolver en paz y en democracia”, declaró el presidente de la República, Carlos Alvarado.

La abolición del ejército. El 1° de diciembre de 1948, en el cuartel Bellavista, José Figueres realizó el acto simbólico de abolición del ejército. En ese mismo acto, Figueres hace entrega del edificio para que se instale, de forma definitiva, el Museo Nacional de Costa Rica.

La abolición del ejército se explica también por el interés de la Junta de Gobierno en crear un clima de confianza y estabilidad en el país, después de la Guerra Civil de 1948.

Después de la abolición del ejército como institución permanente, se dispuso que la vigilancia y la conservación del orden público pasase a manos de la Guardia Civil, nuevo nombre de las fuerzas armadas que tendrían responsabilidades policiales, de orden y seguridad del país. Algunos de los ex combatientes del ejército de Liberación Nacional formaron parte de este nuevo cuerpo policial.

Varias de esas funciones estuvieron repartidas durante varias décadas entre el Ministerio de Seguridad Pública y el de Gobernación y Policía; será hasta 1994 que se crea la Ley General de Policía que estructuraba todos los cuerpos policiales del país. Se buscó profesionalizar los cuerpos policiales con la creación de la Escuela Nacional de Policía en 1964.

El monumento a “Pepe Figueres”. Ubicado en la Plaza de la Democracia, se luce el conjunto dedicado al expresidente José Figueres Ferrer.

Fue elaborado por la artista costarricense Marisel Jiménez y está compuesto por cuatro esculturas en bronce: Una niña con un instrumento musical que representa la cultura; un niño sentado con unos libros abiertos, que simboliza la educación; un mazo como alegoría de la abolición del ejército, y la imagen del expresidente “Pepe” Figueres, quien en 1948 abolió el ejército de Costa Rica.

La Plaza de la Democracia fue inaugurada en octubre de 1989 durante una reunión de jefes de estado de las Américas y el Caribe.