La legisladora Sofía Guillén, representante del Frente Amplio, cuestionó con vehemencia al presidente Rodrigo Chaves tras conocerse que Mauricio Batalla, exministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), habría pagado ?3 millones para evitar un juicio por una presunta agresión sexual.
El caso, registrado bajo el expediente 22-000681-0994-PE de la Fiscalía Adjunta de Género y difundido por Telenoticias, data de 2019, aunque la denuncia formal se interpuso en 2022. Sin embargo, el proceso se estancó en 2023 —cuando Batalla ya lideraba el MOPT— al alcanzarse un acuerdo extrajudicial entre las partes.
Durante un debate parlamentario, Guillén lanzó una analogía mordaz: «Imaginen al individuo más grosero del vecindario: mentiroso, acosador, que llega ebrio a trabajar, infiel notorio y cuyo comportamiento obliga a llamar a la policía. ¿Qué ocurre si ese personaje llega a la presidencia? Simple: rodeará su gobierno de personas igualmente deplorables».
La diputada vinculó esta crítica directa al gabinete de Chaves, mencionando casos como el de Marta Esquivel —acusada de retener fondos públicos— y abogados que defienden a implicados en corrupción y narcotráfico. «No sorprende hallar en este equipo a alguien con tres acusaciones de abuso sexual. Cuando un patán gobierna, atrae a su misma calaña», recalcó, tildando de «risibles» las justificaciones del oficialismo.
Guillén acusó a Chaves y a la diputada oficialista Pilar Cisneros de «burla colectiva», cuestionando: ¿Les molesta que se designe a patanes o que la ciudadanía lo descubra?. Criticó la indignación gubernamental por la filtración del expediente: «Ahora todos saben que Batalla enfrentaba estas acusaciones… ¿Lo ocultaron mientras era ministro?».
Finalmente, expresó repudio ante la idea de que figuras como Batalla —ahora expuesto públicamente— dieran «lecciones de ética». «Leer los detalles del caso me provocó náuseas. Es repugnante que defiendan a estos personajes», concluyó, instando a la ciudadanía a no «ser estafada nuevamente» en las próximas elecciones.