Rodrigo Arias no entiende por qué EE.UU le quitó la visa, si han sido amigos

Rodrigo Arias, presidente de la Asamblea Legislativa y aparentemente amigo entrañable de Estados Unidos (al menos según él), se mostró sorprendido —y profundamente confundido— tras recibir un inesperado regalo en su correo electrónico personal: la revocación de su visa de turista por parte del Gobierno estadounidense.

“La decisión adoptada el día de hoy me genera una profunda extrañeza, dado que no conozco de alguna razón objetiva que la amerite, siendo que toda mi vida he tenido una relación amigable y respetuosa con los Estados Unidos”, expresó

El líder del Congreso ahora forma parte del exclusivo club de políticos costarricenses “No Bienvenidos en EE. UU.”, junto a las diputadas Cynthia Córdoba, Johana Obando y su propio hermano, el expresidente Óscar Arias, quien seguramente también está preguntándose si fue por alguna travesura del pasado.

Pero el asunto no quedó ahí. También se conoció que al magistrado Paul Rueda Leal, de la Sala Constitucional, le aplicaron la misma medida. Vamos, que el Departamento de Estado anda como Papá Noel al revés: quitando regalos en lugar de darlos.

Y como era de esperarse, el presidente Rodrigo Chaves no desaprovechó la oportunidad para meterle fuego al asunto.

“Es vergonzoso que tengamos a un presidente del Congreso y a una vicepresidenta sin poder ir a Estados Unidos. Eso solo pasa en regímenes autoritarios como Venezuela o Cuba”, dijo, aparentemente olvidando que todavía no somos ninguno de esos países… o al menos no oficialmente.

Por su parte, el jefe de fracción de Liberación Nacional, Óscar Izquierdo, defendió la honorabilidad de Arias con la misma sorpresa con la que uno se entera de que le negaron la entrada a su restaurante favorito:

“Siempre he visto en don Rodrigo a una persona íntegra, clara en su compromiso con las relaciones entre Costa Rica y Estados Unidos”, aseguró con tono solemne, probablemente mientras buscaba el teléfono del consulado para ver si a él todavía lo dejan entrar.

En resumen: Rodrigo Arias no sabe qué pasó, Estados Unidos no dice por qué, y en Costa Rica todos se rascan la cabeza… mientras revisan si su visa todavía está vigente.