Kiev, 10 de julio de 2025 — En lo que representa uno de los ataques más intensos del año, la Federación Rusa lanzó durante la noche del miércoles un asalto masivo contra el territorio ucraniano, utilizando cerca de 400 drones kamikaze y 18 misiles, incluidos proyectiles balísticos. Así lo confirmó el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a través de su canal de Telegram.
De acuerdo con las autoridades ucranianas, el principal blanco del ataque fue la capital, Kiev, donde se registraron múltiples explosiones, daños materiales y cortes de energía. También se reportaron impactos en otras regiones del país, aunque el alcance completo de la destrucción aún está siendo evaluado.
La Fuerza Aérea de Ucrania indicó que el ataque fue ejecutado principalmente con drones tipo Geran, junto con misiles de diverso alcance. Según datos preliminares, las defensas antiaéreas lograron interceptar alrededor de 300 objetivos, incluidos 200 drones y 10 misiles, mientras que otros fueron neutralizados mediante sistemas de guerra electrónica (EW).
A pesar de la efectividad del sistema defensivo ucraniano, varios objetivos fueron alcanzados, provocando incendios, destrucción de infraestructura y al menos varias decenas de heridos, aunque las cifras exactas de víctimas aún no han sido confirmadas.
Este ataque se suma a una oleada de ofensivas masivas iniciadas por Moscú desde junio. El pasado 6 de junio, Rusia lanzó 407 drones y 44 misiles; y el 9 de julio, un récord de 741 objetos aéreos, incluidos 728 drones y 13 misiles. Según reportes de la BBC, estos bombardeos tienen como principal objetivo instalaciones militares y energéticas clave en Ucrania.
Las autoridades ucranianas han calificado esta escalada como una táctica para desgastar sus defensas aéreas y debilitar la infraestructura energética antes del invierno. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con creciente preocupación esta intensificación del conflicto.

