Caza indiscriminada en la Zona Norte: fauna silvestre en riesgo y autoridades en jaque

Zona Norte, Costa Rica – 11 de julio de 2025

La caza ilegal de fauna silvestre se ha convertido en una grave amenaza para la biodiversidad de la Zona Norte de Costa Rica. Zonas rurales de cantones como Los Chiles, Upala, Guatuso, Sarapiquí y San Carlos están siendo escenario de una creciente ola de cacería indiscriminada, que ha puesto en riesgo a especies protegidas, algunas de ellas en peligro de extinción.

Según datos del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), entre enero y junio de 2025 se han registrado más de 210 casos de caza ilegal en la Región Huetar Norte, una cifra que representa un aumento del 18% con respecto al mismo período del año anterior. Estos casos incluyen decomisos de armas, trampas, restos de animales y hasta crías extraídas de su hábitat para el comercio ilegal.

Especies más perseguidas

Entre los animales más afectados por esta práctica se encuentran:

  • Dantas (tapirus bairdii), especie en peligro de extinción.
  • Saino (pecarí de collar), muy buscado por su carne.
  • Tepezcuintles y armadillos, cazados para consumo.
  • Peces y tortugas en zonas ribereñas, especialmente en ríos como el San Juan y el Medio Queso.
  • Aves como loros, tucanes y pericos, capturados para venta ilegal como mascotas.
  • Felinos silvestres, como el caucel y el manigordo, que muchas veces son cazados por temor o por representar “una amenaza” para animales domésticos.

El Área de Conservación Arenal Huetar Norte (ACAHN) ha reportado varios casos recientes de cazadores que ingresan de noche a zonas protegidas, armados con linternas, machetes y rifles. En algunos casos, incluso utilizan perros entrenados para rastrear animales.

Casos recientes que conmocionaron a la región

Uno de los casos más indignantes ocurrió en marzo de este año en Upala, donde se hallaron los restos de una danta preñada en una finca cercana a la zona protegida de Bijagua. El animal había sido desmembrado para consumo, y la cría, que aún estaba viva, murió poco después al no recibir atención. El hecho provocó fuertes reacciones en redes sociales y en círculos ambientalistas.

Otro caso fue reportado en Guatuso, donde se descubrió una red de comercio de aves exóticas, muchas de ellas sacadas ilegalmente de los bosques cercanos al Parque Nacional Juan Castro Blanco.

¿Qué dice la ley?

La caza deportiva y la comercialización de animales silvestres están prohibidas en Costa Rica desde 2012, cuando se aprobó la Ley de Conservación de la Vida Silvestre (Ley 7317), reformada por la Ley N.º 9106.

Esta normativa establece penas de:

  • Multas que van desde los ?800.000 hasta los ?1.500.000.
  • Prisión de hasta 3 años para quienes cacen, comercialicen o mantengan animales silvestres sin permisos.
  • Decomiso inmediato de armas, vehículos, animales y equipo utilizado para cometer la infracción.

Además, el país firmó convenios internacionales como el CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas), lo que obliga a aplicar regulaciones estrictas para evitar el tráfico de fauna.

El desafío de la vigilancia

Pese a las leyes existentes, los recursos del MINAE y del SINAC son limitados. En algunas regiones de la Zona Norte, un solo oficial debe vigilar extensiones de miles de hectáreas. Esto facilita la impunidad de cazadores que conocen bien el terreno, operan de noche y usan rutas ilegales, muchas veces cercanas a la frontera con Nicaragua.

“Estamos perdiendo especies valiosas por carne, supersticiones o dinero. Necesitamos más recursos y más conciencia. La fauna silvestre es patrimonio de todos”, comentó un funcionario de SINAC en condición de anonimato.

¿Cómo ayudar a detener la caza ilegal?

  • No consumir carne de monte.
  • Denunciar cualquier acto de caza o venta de animales silvestres al 1192 del SINAC o al 911.
  • No comprar aves, reptiles u otros animales extraídos de su entorno natural.
  • Apoyar campañas de educación ambiental en comunidades rurales.

La Zona Norte es uno de los últimos refugios naturales de Costa Rica, pero su riqueza biológica está en peligro si no se detiene la caza indiscriminada. Proteger la vida silvestre es proteger el futuro del país.