Operativo del OIJ reabre debate sobre allanamientos sin restricción horaria: “15 minutos antes y se evitaba una tragedia”
Un reciente operativo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reavivó la discusión sobre la necesidad de permitir allanamientos en cualquier momento del día. El caso más reciente, conocido como “Tómbola”, dejó en evidencia lo que para muchos es un vacío legal con consecuencias mortales: el principal sospechoso logró escapar minutos antes del inicio del horario legal de allanamientos.
Según explicó Randall Zúñiga, director del OIJ, si los agentes hubieran podido ingresar antes de las 6:00 a.m., el desenlace habría sido muy distinto. “Lo habríamos detenido mientras dormía. Sin disparos. Sin muertos”, afirmó.
“La delincuencia actúa a cualquier hora no espera que sea un día hábil o a determinadas horas. Los minutos cuentan, pueden decidir que un delincuente mate o se escape”.

El caso “Tómbola”: fuga, persecución y tiroteo
El pasado julio, agentes judiciales llegaron a la casa de Édgar Mora Durán, alias “Pepe”, en Guatuso. A las 5:45 a.m., apenas 15 minutos antes del inicio permitido para allanar sin condiciones excepcionales, Mora abandonó su vivienda. Esa diferencia de tiempo fue suficiente para desatar una persecución armada.
A dos kilómetros del lugar, los oficiales intentaron interceptar su vehículo. La respuesta fue inmediata: los escoltas de Mora abrieron fuego. El tiroteo terminó con los dos guardaespaldas muertos y Mora herido. Ningún agente resultó afectado.
Un proyecto frenado por el veto presidencial
La escena pudo haberse evitado. En abril, la Asamblea Legislativa aprobó el expediente 24.495, que reformaba el artículo 193 del Código Procesal Penal y habilitaba los allanamientos sin restricciones horarias, incluso durante días feriados. El objetivo: reforzar la lucha contra el crimen organizado y agilizar investigaciones complejas.
Sin embargo, el presidente Rodrigo Chaves vetó la ley el 14 de mayo, alegando que la norma era inconstitucional y acusando a los cuerpos judiciales de excederse en sus funciones.
OIJ responde: “El crimen organizado duerme tranquilo”
La respuesta del OIJ fue categórica. Para Zúñiga, el veto no afecta a la institución, sino a toda la sociedad: “Los delincuentes son los que duermen más tranquilos. Ellos ya conocen nuestros horarios de operación”.
El director también advirtió que los grupos criminales han empezado a adaptar sus rutinas al margen de las limitaciones legales, lo que complica aún más la labor de inteligencia y captura.
Diputados preparan resello y ajustes al texto
Pese al veto, diputados de distintas fracciones insisten en retomar el proyecto. Montserrat Ruiz, del PLN y proponente del expediente, indicó que el veto respondió a un problema de forma y no de fondo, y que están listos para subsanar las observaciones hechas por el Ejecutivo.
“Vamos a retomar esto tan pronto regresen las sesiones ordinarias”, afirmó Ruiz. En la misma línea, Rocío Alfaro (Frente Amplio) y Alejandro Pacheco (PUSC) se mostraron a favor de revivir la iniciativa. Alfaro aseguró que el proyecto tiene ambiente para ser resellado, y Pacheco anunció que pedirá que se priorice su votación en la próxima reunión de jefes de fracción.
Mientras tanto, el OIJ no se detiene
Aunque sin las herramientas legales que considera necesarias, el OIJ continúa golpeando al crimen organizado. En las últimas semanas, la institución ha logrado:
- Desmantelar dos estructuras criminales de alto perfil.
- Enviar a prisión preventiva a 10 personas extranjeras vinculadas con trata de personas.
- Confiscar más de 320 millones de colones en efectivo, 74 vehículos y 71 propiedades.
No obstante, para Zúñiga, los avances requieren respaldo normativo. “Acta non verba”, dijo al cerrar su declaración. “Necesitamos leyes que acompañen el trabajo operativo. Sin eso, solo seguimos reaccionando, nunca previniendo”.

