“Uyuyuyy bajura… Bienvenido, Presidente”. Con ese tono típico y festivo del espíritu guanacasteco, la provincia se prepara para recibir al presidente Rodrigo Chaves Robles en lo que será su última visita oficial a Guanacaste como mandatario de la República, del 22 al 25 de julio.
La gira se enmarca en la tradicional celebración de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, y contempla visitas a varias comunidades, entregas de obras, reuniones con sectores productivos y actos culturales. Para Chaves, esta visita representa no solo un cierre simbólico a su paso por la provincia, sino también una oportunidad para hacer balance de su gestión en una de las regiones más emblemáticas del país.
Un mango, un recuerdo
El año anterior, durante una actividad pública en una comunidad de la bajura guanacasteca, un mango cayó sobre el presidente, generando risas, titulares y memes. Él mismo lo recordó con humor durante una conferencia de prensa reciente:
La caída de un mango en la cabeza del mandatario el año pasado fue un episodio, aunque anecdótico, quedó en la memoria colectiva como una muestra del contacto directo que ha tenido Chaves con las comunidades, incluso cuando las sorpresas vienen desde las copas de los árboles.
Una gira cargada de simbolismo
Durante estos cuatro días, el mandatario participará en los actos oficiales del 25 de julio, en los que rendirá homenaje al legado histórico de la provincia que “a la patria se dio por amor”. También aprovechará para inaugurar centros educativos remodelados, entregar proyectos de infraestructura vial y conversar con productores agrícolas y ganaderos.
Guanacaste, entre expectativas y afecto
La población local espera que esta gira no solo se convierta en un cierre simbólico del mandato, sino que también traiga compromisos concretos. Aunque muchos reconocen avances en inversión pública y simplificación de trámites, otras comunidades aún reclaman mejoras en salud, educación y conectividad vial.
Guanacaste se alista, una vez más, para recibir al presidente con música de marimba, sol abrazador y la calidez de su gente. La gira podría ser el último gran escenario de Rodrigo Chaves en la región… al menos, como mandatario.

