? El mundo del rock está de luto. Ozzy Osbourne, ícono indiscutible del heavy metal y voz emblemática de Black Sabbath, falleció este martes a los 76 años, según confirmó su familia en un comunicado oficial. El artista murió “rodeado de amor”, apenas dos semanas después de su último concierto con la mítica banda que lo catapultó a la fama mundial.
Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne cambió para siempre la historia del rock con clásicos inmortales como “Paranoid”, “Iron Man”, “War Pigs” y “Crazy Train”. Su estilo inconfundible, su presencia escénica y su capacidad para reinventarse lo convirtieron en una figura legendaria, tanto dentro como fuera de los escenarios.
Aunque aún no se ha revelado la causa oficial de su fallecimiento, el músico británico luchaba desde 2020 contra el Parkinson, una enfermedad degenerativa que afectó notablemente su movilidad y lo mantuvo alejado de los escenarios durante largos períodos. Pese a ello, su espíritu irreverente y pasión por la música se mantuvieron intactos hasta el final.
Su partida deja un vacío profundo en la industria musical, pero su legado retumbará por generaciones en cada riff de guitarra y cada grito de libertad del metal. Ozzy no solo rompió esquemas; los volvió cenizas y los reconstruyó a su manera.

