De cabalgatas y discursos a una celda: el derrumbe político de Jimmy Vindas, exvicealcalde de Golfito
Durante años, Jimmy Vindas Aguilar fue una figura respetada en Golfito. Se le rendían honores en actividades comunales, era habitual verlo encabezando cabalgatas, vestido con sombrero y botas, saludando con familiaridad a vecinos y simpatizantes.
Nadie imaginaba que aquel político de verbo fácil y sonrisa franca, que hablaba del “cantón tan bello, tan lindo”, terminaría siendo detenido con 38 kilos de cocaína y señalado en uno de los mayores escándalos de corrupción municipal del país.
La madrugada en que cayó preso, no fue en un despacho ni en una asamblea del partido. Fue interceptado por la Policía de Control de Drogas (PCD), como parte de una investigación de mayor alcance llevada a cabo junto con la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos. Desde entonces, cumple tres meses de prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial en su contra.
De promesas a sospechas
Vindas inició su carrera política como vicealcalde en 2015 por el Partido Liberación Nacional (PLN), antes de aspirar a la alcaldía en 2020, según detalla el medio CrHoy .
En una entrevista, él mismo se presentaba como un hombre de pueblo: “Soy agricultor de la comunidad de El Jardín, con preparación en administración de empresas y trabajos municipales. Creo que tenemos la capacidad, la disposición y la energía para hacer muchas cosas por Golfito”.
Su discurso convenció a varios líderes del PLN, incluido el entonces diputado Gustavo Viales, quien confirmó haber apoyado a Vindas junto con otros aspirantes a la jefatura local.
Viales aclaró que cuando Vindas ocupaba el cargo de vicealcalde, él aún no participaba en la política activa y que en aquel momento no existía ninguna denuncia en su contra dentro del partido.
Sin embargo, más allá del caso de narcotráfico que ahora lo involucra, el nombre de Jimmy Vindas ya figuraba en otro expediente judicial: el caso “Diamante”. En este, se le acusa de haber solicitado dádivas para favorecer a una empresa constructora durante su periodo como vicealcalde. Las sombras sobre su figura comenzaron a tomar forma mientras él seguía siendo, para muchos, el “líder cantonal” de confianza.
Cambio de camiseta
El 18 de diciembre de 2024 Vindas se convirtió en dirigente del Partido Nueva Generación (PNG), ocupando el cargo de presidente propietario y delegado territorial en Pavones, Golfito.
Pero el respaldo no duró mucho. Apenas se conoció su detención, el candidato presidencial del PNG, Fernando Zamora, aseguró que la agrupación ya había iniciado el proceso para expulsarlo. “Es absolutamente indignante. Ya presentamos la denuncia para su expulsión inmediata. No era candidato a nada, pero sí miembro activo del partido en Golfito”, declaró.

Zamora incluso había compartido en febrero del 2020 una fotografía con Vindas en su página de Facebook, acompañada de un mensaje de admiración: “Honrado con la visita, la amistad y la lealtad del líder cantonal Jimmy Vindas, excandidato a alcalde de Golfito, con quien conversé sobre nuestros sueños de país”.
Hoy, esos sueños están en suspenso. El rostro de Jimmy Vindas, alguna vez símbolo de liderazgo local y esperanza para algunos sectores del cantón, se asocia ahora a uno de los golpes más duros que recibe la política local en la zona sur del país. Su historia, como la de otros líderes políticos que terminan enredados en el narcotráfico y la corrupción, vuelve a encender las alarmas sobre la infiltración del crimen organizado en las estructuras comunales.
Golfito, mientras tanto, asimila el golpe. El mismo pueblo que alguna vez lo aplaudió en desfiles y actividades comunitarias, ahora lo observa desde la distancia, entre el asombro, la indignación y el desencanto.

