La Fuerza Pública logró frustrar el traslado de cerca de una tonelada de sedimento minero presuntamente extraído de manera ilegal en Crucitas, considerado uno de los cargamentos más grandes interceptados este año.
El operativo se realizó la tarde del domingo, durante un control de carreteras cerca del río Infiernillo, donde oficiales detuvieron un vehículo tipo pick up. En su interior localizaron 19 sacos con la mezcla de tierra y piedra molida utilizada por mineros ilegales para obtener oro mediante procesos con químicos altamente tóxicos.
Tras la coordinación con la Fiscalía de San Carlos, se procedió al decomiso del vehículo y del material. El conductor, un costarricense de apellido Villalobos, quedó a la orden de la Fiscalía de Flagrancia, donde podría enfrentar cargos por presunta infracción al Código de Minería.

