Estados Unidos sanciona a red narco-costarricense ligada a Celso Gamboa y “Diablo” Arias
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó este lunes en su lista de sancionados a cuatro costarricenses vinculados con narcotráfico y lavado de dinero. Entre ellos, destaca el nombre de Celso Gamboa Sánchez, a quien señalan de haber protegido al fugitivo Alejandro Arias Monge, alias Diablo.
Gamboa bajo la lupa
Según el informe de OFAC, Gamboa filtraba información policial a Arias, lo que permitió que este se mantenga prófugo. Ambos, además, estarían relacionados en negocios ilícitos junto con Gilbert Bell Fernández (Macho Coca), Edwin López Vega (Pecho de Rata) y Alejandro James Wilson (Turesky), también sancionados por Estados Unidos.
El fugitivo más buscado
Arias Monge es considerado por la DEA como el criminal más buscado de Costa Rica. Tiene múltiples órdenes de captura por tráfico de drogas, homicidio agravado, robo y lavado de dinero.
El gobierno estadounidense ofrece una recompensa de $500.000 a quien aporte información que permita detenerlo, ya sea en Costa Rica o en cualquier otro país.
Operaciones criminales
De acuerdo con la DEA, la organización de Arias mueve cientos de kilos de cocaína desde Colombia, que atraviesan Costa Rica, Honduras y Guatemala rumbo a México, con destino final en Estados Unidos.
Además, el grupo utiliza redes sociales para intimidar a ciudadanos y autoridades, difundiendo mensajes amenazantes, imágenes de armas y videos violentos.
Costa Rica en el radar de Washington
El Tesoro estadounidense afirma que la red de Arias ha intensificado la violencia en Costa Rica, especialmente en Limón, considerado un punto estratégico tras la apertura del puerto de Moín en 2019.
“Los cárteles están envenenando a los estadounidenses y aumentando la violencia al traficar cocaína, muchas veces mezclada con fentanilo”, señaló John K. Hurley, subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera.
Bloqueo de bienes y cuentas
Con la inclusión en la lista OFAC, todos los sancionados quedan expuestos a bloqueo de activos y congelamiento de cuentas en Estados Unidos, así como restricciones para cualquier empresa o persona que mantenga relaciones comerciales con ellos.

