Un nuevo golpe al narcotráfico se concretó gracias a la coordinación entre la Policía de Control de Drogas (PCD) presente en la Terminal de Contenedores de Moín, Limón, y las autoridades europeas.
El decomiso se efectuó en un puerto de Bélgica, donde se detectó un cargamento de 2.128 kilos de cocaína oculto dentro de un contenedor que transportaba plantas ornamentales, mercancía que había salido de Costa Rica con destino al mercado europeo.
Según el Ministerio de Seguridad Pública, la alerta surgió tras un intercambio de información entre cuerpos policiales de ambos continentes, lo que permitió identificar el cargamento y actuar de forma coordinada. La droga estaba distribuida en varios bloques compactos escondidos estratégicamente para burlar los controles aduaneros.
Las autoridades resaltaron que este caso refleja la creciente tendencia del narcotráfico a utilizar exportaciones legales como fachada para enviar droga a Europa, donde el valor de la cocaína se multiplica considerablemente.
El ministro de Seguridad, Mario Zamora, indicó que la cooperación internacional es clave para frenar este tipo de envíos y destacó la importancia de mantener controles estrictos en los puertos nacionales, que han sido blanco de las estructuras criminales.
En lo que va del 2025, Costa Rica y Europa han sumado varios decomisos similares, lo que evidencia la magnitud del tráfico de drogas a través del Caribe costarricense.
