Guácimo, Limón. Dos hombres perdieron la vida este martes 26 de agosto luego de ser alcanzados por un rayo mientras se encontraban trabajando en una finca piñera en el sector de Duacarí, en el cantón de Guácimo, provincia de Limón.
La alerta fue recibida por la Cruz Roja Costarricense, que de inmediato movilizó unidades de emergencia hasta el sitio. A su llegada, los socorristas encontraron a dos hombres, de aproximadamente 45 años, sin signos vitales. Pese a los esfuerzos por brindar atención médica en el lugar, los cuerpos ya no presentaban vida.
El área donde ocurrió la tragedia quedó bajo custodia de las autoridades judiciales y policiales, quienes ahora se encargarán del levantamiento de los cuerpos y de abrir una investigación para esclarecer los hechos.
Condiciones climáticas adversas
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) había emitido durante la mañana del martes un aviso meteorológico, alertando sobre condiciones lluviosas significativas y tormentas eléctricas para las regiones del Caribe y la Zona Norte del país.
Según el IMN, se preveían lluvias de intensidad variable acompañadas de tormenta eléctrica, con acumulados estimados entre 25 y 50 milímetros en periodos de seis horas. Las autoridades habían instado a la población a extremar precauciones, especialmente en zonas de alta exposición como áreas abiertas o agrícolas.
Recomendaciones para prevenir accidentes por rayos
Ante este tipo de fenómenos atmosféricos, los expertos recomiendan tomar medidas preventivas para evitar tragedias como la ocurrida:
- Evitar permanecer en espacios abiertos durante tormentas eléctricas, especialmente en campos agrícolas, playas o áreas montañosas.
- No refugiarse bajo árboles altos o estructuras metálicas.
- Interrumpir de inmediato actividades al aire libre en cuanto se escuchen truenos.
- Si se encuentra conduciendo, permanecer dentro del vehículo con las ventanas cerradas.
- Alejarse de cuerpos de agua como ríos, lagos o piscinas.
- No utilizar dispositivos eléctricos conectados a la corriente durante la tormenta.
La tragedia en Guácimo vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de respetar las alertas meteorológicas y reforzar la educación sobre prevención ante eventos climáticos extremos.
