En la sesión ordinaria del 21 de agosto de 2025, el Concejo Municipal de Upala aprobó una moción presentada por la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö, con la cual se prorrogó por una década más la moratoria a proyectos hidroeléctricos en el cantón.
La medida, que había sido instaurada en 2015 y renovada en 2020, busca responder a las preocupaciones ambientales, sociales y económicas señaladas por la organización comunitaria.
De acuerdo con Ditsö, la instalación de represas ha dejado serias consecuencias, entre ellas:
- pérdida de bosques, hábitats naturales y degradación de cuencas,
- disminución de la biodiversidad acuática y afectación en la calidad del agua,
- limitaciones a actividades económicas de bajo impacto como el turismo local y la pesca artesanal,
- y una desvinculación de los beneficios de la generación eléctrica con la economía del cantón, ya que la energía no se destina al consumo local.
La asociación también advierte sobre la relación entre las operaciones de estas represas y la intensificación de inundaciones que afectan a las comunidades upaleñas.
Con la prórroga, el gobierno local reafirma la intención de abrir un debate sobre un modelo de desarrollo más sostenible, con mayor participación ciudadana y alternativas que fortalezcan la economía y la cultura local.
