El diputado Gilberto Campos advirtió este martes que la situación en Crucitas, San Carlos, se ha vuelto insostenible y solicitó al presidente de la República, Rodrigo Chaves, y al ministro de Seguridad, Mario Zamora, declarar emergencia nacional en la zona.
Según el legislador, entre 200 y 300 coligalleros ingresan de forma constante a Costa Rica para realizar extracción ilegal de oro, lo que ha generado un escenario de violencia, inseguridad y deterioro ambiental.
Campos aseguró que la presencia de los oreros, en su mayoría extranjeros, ha convertido a Crucitas en “una zona de guerra” y urgió al Gobierno a reforzar el control policial y migratorio para frenar el ingreso irregular y la actividad minera ilícita.
El diputado insistió en que la declaratoria de emergencia permitiría destinar más recursos económicos y logísticos para atender la crisis que afecta a los distritos fronterizos de Cutris y Pocosol, donde la población vive bajo la amenaza constante de los grupos que operan en el área.
