San José, 8 de septiembre de 2025 – La diputada del Frente Amplio, Sofía Guillén, lanzó una advertencia contundente a las fuerzas oficialistas sobre sus aspiraciones de consolidar una mayoría ampliada en la Asamblea Legislativa. En duras declaraciones, aseguró que lograr 40 diputados “ni en los sueños” será imposible, cuestionando su intención de reformar el pacto social costarricense y alertando sobre las implicaciones de seguir esa ruta.
Durante su intervención, Guillén cuestionó sin rodeos a los oficialistas: “¿Quieren cambiar el pacto social? Reformen la Constitución Política”, sentenció, mientras afirmaba que la ciudadanía no está dispuesta a sacrificar pilares esenciales como la educación, la salud y los valores patrióticos por nuevas transformaciones. La diputada subrayó: “Matemáticamente, 40 diputados no sacan, pero ni en los sueños”.
Guillén fue más allá y rechazó modelos autoritarios como los que, según ve, están surgiendo en otros países, haciendo una referencia implícita al liderazgo de Nayib Bukele en El Salvador. “No queremos dictadorcillos… sabemos que llevan a la muerte, a la desgracia y a la pobreza”, expresó con firmeza.
Para cerrar, advirtió sobre el peso histórico de las decisiones presentes: que dentro de 50 años, alguien podría mirar atrás y recordar a los oficialistas de 2025 como quienes apostaron por más megacárceles y menos derechos. “Mala señal le hacen al pueblo costarricense (…) qué vergüenza que los recuerden así”, concluyó.
Costa Rica cuenta con 57 diputados en la Asamblea Legislativa. Un bloque de 40 legisladores representaría alrededor del 70 % del total, una cifra difícil de alcanzar incluso para grandes coaliciones. Actualmente, según datos del periodo 2022–2026:
- Liberación Nacional: 18 diputados
- Progreso Social Democrático: 9
- Unidad Social Cristiana: 9
- Nueva República: 6
- Frente Amplio: 6
- Liberal Progresista: 2
- Independientes: 7
En este contexto, obtener 40 es una tarea titánica. Las palabras de Guillén, además de desmentir esa posibilidad, buscan alertar sobre los riesgos democráticos que podría implicar una mayoría excesiva en manos de un solo liderazgo político.
Guillén enfatiza que Costa Rica debe preservar su pacto social –basado en el desarrollo equitativo, seguridad social y respeto institucional– y advierte contra cambios abruptos que podrían vulnerar ese marco. Recalca que reformar este pacto sin respaldo democrático y social sería imprudente, contraponiendo cambio estructural con reforma constitucional responsable.
Con una mirada a largo plazo, Guillén plantea que las acciones actuales serán recordadas dentro de décadas. Ese “qué vergüenza que los recuerden así” no solo es un llamado moral, sino una apuesta por el legado y por gobernar pensando en el bienestar colectivo, no solo en la conveniencia política.
