Primeras muertes oficialmente registradas en Crucitas según policía

Las muertes de Wayner Hilander Sequeira García, de 24 años, y Nicolás Daniel Orozco García, de 20, marcan un hecho inédito: son los primeros fallecimientos oficialmente documentados por las autoridades costarricenses en Crucitas.

Ambos hermanos quedaron atrapados en una mina de unos 40 metros de profundidad, lo que provocó su deceso en circunstancias que exponen la peligrosidad de la extracción ilegal de oro en la zona norte del país.

Aunque se trata del primer registro oficial, coligalleros y policías coinciden en que no son las únicas muertes ocurridas en Crucitas. Relatos de lugareños indican que, en otros casos, los cuerpos han sido sacados clandestinamente hacia territorio nicaragüense para evitar la intervención de la policía costarricense.

Estos testimonios refuerzan la percepción de que los accidentes mortales en las minas artesanales son más frecuentes de lo que se conoce públicamente, y que la tragedia en Crucitas podría estar mostrando apenas la punta del iceberg de un problema que sigue siendo invisible para la institucionalidad del país.