OIJ y ministro revelan posibles nexos del “Clan del Golfo”y “Cartel de los Soles”en Crucitas

Las investigaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública, destaparon una trama en la que confluyen narcotráfico, legitimación de capitales y contrabando de oro en la zona norte del país. El expediente del denominado caso “Shark” revela que miembros de una organización criminal ligada al Clan del Golfo , de origen colombiano, habrían tejido vínculos con sujetos dedicados a la extracción ilegal de oro en Crucitas, San Carlos.

Por su parte el ministro de Seguridad, Mario Zamora Cordero, confirmó esta semana que las pesquisas apuntan a un entrelazamiento entre el narcotráfico internacional y estructuras locales que se aprovechan de la explotación ilícita de minerales en la San Carlos. Señalo al “Cartel de los Soles” relacionado con Nicolás Maduro que podrían operar en la zona

“Estamos viendo cómo redes del crimen organizado buscan diversificar sus negocios, aprovechando economías ilegales como el oro en Crucitas para lavar dinero y financiar otras actividades delictivas. Es un panorama sumamente preocupante”, manifestó Zamora.

Un pastor bajo la lupa

Por otra parte, investigaciones del OIj entre los de los señalados destaca un pastor evangélico de Aguas Zarcas de San Carlos, identificado como Barboza Pinarte, investigado por legitimación de capitales. Las intervenciones telefónicas lo colocan como posible enlace entre el Clan del Golfo de origen colombiano y con operaciones de extracción aurífera ilegal.

El expediente consigna conversaciones entre Barboza y otros imputados, como Arce Salas y Arosemena Siles, en las que se menciona la posibilidad de movilizar fondos y apoyar proyectos vinculados con minería ilegal.
Según el informe del OIJ, que reveló en días pasados Telenoticias el religioso no solo cumplía un rol como líder espiritual en la zona, sino también como presunto facilitador de recursos para estas actividades ilícitas.

Un extracto del documento señala:

“De las comunicaciones recolectadas se nota que Arosemena Siles menciona que tiene un amigo con una iglesia muy grande en San Carlos, que claramente podría ser Barboza Pinarte, quien además de movilizar fondos en la zona, se identifica como pastor”.

Oro a cambio de cocaína

Las escuchas telefónicas también revelaron un plan más audaz: el trueque de cocaína por oro en Crucitas. Uno de los investigados, identificado como Lara Vargas, habría sostenido conversaciones con Arce Salas para abastecer de cocaína en la zona minera a cambio del metal precioso.

Este esquema pretendía consolidarse bajo la autorización de Meléndez León, ciudadano colombiano considerado cabecilla de la estructura en Costa Rica y con nexos directos con el Clan del Golfo.

El expediente concluye que la organización buscaba “diversificar sus fuentes de financiamiento, integrando el narcotráfico con la minería ilegal como doble vía para lavar dinero y sostener su operación criminal”.

Una investigación en desarrollo

Para las autoridades el cafo “Shark” es apenas un ejemplo del alcance del crimen organizado en el país y que las autoridades continuarán reforzando la vigilancia en Crucitas y otras zonas vulnerables.

“Costa Rica no puede permitir que grupos extranjeros se fortalezcan en nuestro territorio aprovechando la ilegalidad. El mensaje es claro: vamos a combatir estas estructuras con toda la fuerza del Estado”, dijo Zamora

El proceso judicial continúa en curso y mantiene bajo investigación a varios costarricenses y extranjeros, en un expediente que revela con detalle cómo el oro de Crucitas y la cocaína del Clan del Golfo y Cartelde los Soles podrían estar financiando negocios criminales en suelo nacional.