Investigan muerte del empresario hotelero Alberto Rodríguez Baldí, fundador de Baldí Hot Springs
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) mantiene bajo indagación las circunstancias de la muerte del empresario hotelero Alberto Rodríguez Baldí, de 67 años, propietario del reconocido complejo turístico Baldí Hot Springs Hotel Resort & Spa en La Fortuna de San Carlos.
Rodríguez fue hallado sin vida el pasado martes 9 de setiembre en su residencia, ubicada en un condominio en el sector de Trejos Montealegre, Escazú. De inmediato, agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios realizaron el levantamiento del cuerpo, el cual fue remitido a la Morgue Judicial para la respectiva autopsia.
Dolor en La Fortuna de San Carlos
El fallecimiento del empresario generó conmoción en la Zona Norte, especialmente en La Fortuna, donde Rodríguez fundó y consolidó el centro turístico que se convirtió en uno de los principales atractivos termales del país y un motor económico para la región.
La administración de Baldí Hot Springs comunicó oficialmente la noticia a través de un mensaje en redes sociales la noche del martes, expresando pesar por la partida de su fundador.
Polémica en medio del luto
La repentina muerte del empresario también ha despertado comentarios y especulaciones. Versiones no oficiales señalan que Rodríguez habría fallecido súbitamente a causa de un problema cardíaco. Durante sus exequias, trascendió que su madre y un sobrino asumieron la gerencia general del centro turístico, generando atención sobre el futuro de la empresa.
En el ámbito personal, también se han ventilado detalles de un presunto romance con una joven de Guápiles, quien conducía un vehículo de lujo valorado en más de 100 millones de colones. Por otra parte, se menciona que la esposa del empresario, junto con su madre, serían las principales herederas de la fortuna.
Un legado y una historia marcada por disputas
Además de su papel en el desarrollo turístico de La Fortuna, Rodríguez estuvo en el pasado envuelto en una disputa legal con la expresidenta de la República, Laura Chinchilla, lo que lo mantuvo en la discusión pública por algún tiempo.
Hoy, la repentina partida de Rodríguez Baldí deja una mezcla de sentimientos en la comunidad: la tristeza por la pérdida de un visionario que impulsó el turismo termal de la zona y, al mismo tiempo, un entorno familiar y empresarial marcado por polémicas en torno a su legado.

