La madrugada de este domingo, un trágico accidente en la Ruta 1, a la altura de Río Segundo de Alajuela, apagó la vida de Eddy Esteban González Jarquín, un joven de 22 años que, según sus seres queridos, siempre irradiaba alegría y esperanza.

La madrugada de este domingo, un trágico accidente en la Ruta 1, a la altura de Río Segundo de Alajuela, apagó la vida de Eddy Esteban González Jarquín, un joven de 22 años que, según sus seres queridos, siempre irradiaba alegría y esperanza.
El exguardameta del Municipal Liberia, quien también pasó por las filas de San Carlos, soñaba con terminar su carrera universitaria en Ingeniería Civil. Solo le restaba cumplir con el Trabajo Comunitario Universitario (TCU) para obtener el título que con tanto esfuerzo construía, como si se tratara de una portería por defender.
El próximo 27 de septiembre habría celebrado 23 años, pero en cambio, su familia y amigos lo despiden con el alma desgarrada. Su madre, Sonia Jarquín, lo describió como un hijo ejemplar, lleno de valores y entusiasmo por la vida:
“Siempre andaba sonriendo, lleno de vida, de respeto. La gente me lo recuerda así, dejando huella por donde pasaba. Para mí fue un hijo maravilloso, que me tiene el alma partida. No sé cómo voy a poder seguir sin él”, expresó entre lágrimas.
El percance
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que González conducía el vehículo que, por razones aún en investigación, se estrelló contra una caseta de peaje.
A su lado viajaba su novia, una joven de 19 años de apellido Muñoz, quien resultó herida en el abdomen y fue trasladada al Hospital San Rafael de Alajuela, donde ya se encuentra fuera de peligro.
La noticia ha causado profundo pesar, especialmente en Liberia y San Carlos, donde Esteban dejó huella en la cancha y fuera de ella. Su madre recordó además que, aunque había dejado el fútbol, seguía siendo un apasionado del Deportivo Saprissa, club al que apoyaba con fervor.
Hoy, su partida repentina deja un vacío inmenso, pero también el recuerdo de un joven “jovial y soñador” que vivió con alegría cada momento que le regaló la vida.

