Redes se encienden por cambios en la Catedral de Ciudad Quesada

La decisión de reemplazar el piso de la Catedral de Ciudad Quesada sigue generando intensas reacciones en San Carlos. Vecinos expresaron en redes sociales su malestar, mientras otros defienden las obras como parte de un proceso natural de modernización.

Laura Piedra calificó de “impactante” la nueva cruz instalada detrás de la imagen del Cristo Resucitado, a la que consideró “fea” y reflejo de “ignorancia al servicio del pueblo”.

Más dura fue la crítica de Iria Herrera, quien exigió la salida del obispo del cantón y recordó que el piso de la Catedral fue colocado por la misma comunidad. “Ese templo es de los sancarleños (…) el obispo debería cargar el porcelanato en sus hombros, porque fue el pueblo el que cargó cada ladrillo para pegarlo”, reclamó.

Otros vecinos apelaron a su experiencia en la construcción para señalar que la remodelación era innecesaria. “Ese piso podía aguantar unos 20 años más”, afirmó Cuco Rojas, quien aseguró haber trabajado voluntariamente en la obra original. “Son millones de pesos en gasto habiendo tantas necesidades que cubrir”, agregó.

Sin embargo, también hubo voces a favor de los cambios. Adrián Cordero defendió la decisión indicando que “toda mejora es buena”, y cuestionó lo que llamó “mentes poco progresistas”.

El debate refleja la fuerte carga simbólica y emocional que la Catedral tiene para los sancarleños, quienes ven en cada cambio no solo una decisión estética, sino una disputa entre la conservación del patrimonio y la modernización de su templo principal.

San Carlos. La decisión de reemplazar el piso de la Catedral de Ciudad Quesada ha generado un intenso debate entre los vecinos y fieles católicos del cantón. Mientras algunos defienden las obras como un proceso natural de modernización, otros las consideran un atentado contra la memoria histórica y el patrimonio comunitario.

Un nuevo conflicto sacude a la Diócesis local. Esta noche, en un video difundido en redes sociales, el historiador y abogado Luis Valenciano denunció que la Iglesia Católica está sustituyendo el piso original de terrazo por piezas de porcelanato, pese a encontrarse en buen estado. Según Valenciano, la intervención elimina parte del valor histórico y arquitectónico del templo, símbolo de la labor de Monseñor Eladio Sancho Cambronero, más conocido como el Padre Sancho, impulsor de la construcción de la iglesia con apoyo del pueblo sancarleño.

“No lo creí, que me perdone Tatica Dios. Acabo de verificarlo: este piso lo construyó el pueblo de San Carlos con recursos propios y la guía del Padre Sancho. ¿Cómo es posible que se sustituya por porcelanato?”, expresó Valenciano, quien agregó que los cambios podrían afectar incluso a la memoria de otros personajes históricos ligados al templo, como la hermana Sor Laura Mercado Orellana y el Padre Fernando Ramírez del Toro.

Alteraciones al diseño original

Valenciano recordó que la Catedral ha sufrido varias modificaciones en los últimos años que alteran su diseño original, entre ellas la colocación de una cruz detrás de la imagen del Resucitado, la inclusión de nuevas imágenes laterales, cambios en el púlpito y, ahora, la sustitución del piso histórico.

Opiniones divididas

El debate ha generado fuertes reacciones en redes sociales. Laura Piedra calificó de “impactante” la nueva cruz instalada detrás del Cristo Resucitado, mientras Iria Herrera exigió la salida del obispo del cantón, recordando que el piso original fue colocado por la comunidad: “Ese templo es de los sancarleños (…) el obispo debería cargar el porcelanato en sus hombros, porque fue el pueblo el que cargó cada ladrillo para pegarlo”.

Otros vecinos, como Cuco Rojas, señalaron que la remodelación era innecesaria: “Ese piso podía aguantar unos 20 años más. Son millones de pesos en gasto habiendo tantas necesidades que cubrir”.

Sin embargo, hubo quienes respaldaron los cambios. Adrián Cordero defendió la decisión, indicando que “toda mejora es buena” y criticando lo que llamó “mentes poco progresistas”.

Obispo Garita en el centro de las críticas

Desde su llegada a la Diócesis en 2014, Monseñor José Manuel Garita ha enfrentado múltiples polémicas con los fieles de San Carlos, incluyendo la transformación del Colegio María Inmaculada en Colegio Diocesano, la destitución de sacerdotes y propuestas de alquilar casas curales rechazadas por la comunidad.

La discusión sobre la remodelación del piso reabre el debate sobre el manejo del patrimonio religioso y cultural en San Carlos, donde la Catedral no solo es un lugar de culto, sino también un emblema de identidad y memoria histórica construida con el esfuerzo de generaciones.