Colegio de Nutrición alerta sobre crisis de obesidad en Costa Rica

El Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) lanzó una fuerte advertencia sobre el impacto de la obesidad y otras enfermedades no transmisibles (ENT) en Costa Rica, que afectan tanto la salud de la población como las finanzas del sistema de salud.

De acuerdo con el CPN, el 70,7% de los adultos y uno de cada tres adolescentes presentan exceso de peso, una tendencia que crece desde la niñez. En escolares la prevalencia alcanzó un 34% en 2016, mientras que en adolescentes pasó de 16,9% en 1996 a 30,9% en 2018, según datos de Inciensa.

“Hoy prácticamente 1 de cada 3 adolescentes costarricenses vive con sobrepeso u obesidad, lo que aumenta drásticamente el riesgo de diabetes, hipertensión y colesterol alto desde edades tempranas”, advirtió la MSc. Guiselle Zúñiga, vocera del CPN y docente de la UCR.

El problema no es solo sanitario, sino también económico. Las ENT generan el mayor gasto en salud, alcanzando un 45,67% del presupuesto nacional. Mientras tanto, la prevención apenas recibe un 0,11% de los recursos, según el Sistema de Cuentas de Salud (2018).

El exceso de peso en la infancia y adolescencia, además de sus complicaciones físicas, provoca consecuencias emocionales como baja autoestima, ansiedad y depresión, lo que afecta el desarrollo integral de la niñez y la juventud.

El CPN subraya que los actuales entornos obesogénicos, marcados por el consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas, agravan la situación. UNICEF advierte que en algunos países estos productos aportan hasta el 50% de la ingesta calórica de los menores.

Ante esta realidad, el Colegio hace un llamado a:

  • Fortalecer la educación alimentaria en escuelas y colegios.
  • Regular la publicidad y el etiquetado de alimentos y bebidas.
  • Promover entornos saludables en comunidades, comercios y centros de trabajo.

“La obesidad y las ENT no son problemas aislados, son una amenaza seria para el presente y futuro del país. La prevención es la única estrategia sostenible: invertir en buena alimentación hoy significa ahorrar millones en tratamientos mañana”, concluyó Zúñiga.