Hermano de paciente fallecido en Hospital de San Carlos denuncia fallas graves en el sistema de salud: “Mi hermano murió esperando una resonancia que nunca llegó”
Por Redacción | Zona Norte, Costa Rica
La muerte de un joven de 39 años en el Hospital de San Carlos ha provocado un profundo llamado de atención sobre las deficiencias del sistema de salud costarricense. Su hermano, Mauricio Chacón Picado, diseñador floral, alzó la voz mediante una carta abierta dirigida a las autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y al Gobierno de Costa Rica, cuestionando la falta de eficiencia, modernidad y humanidad en los servicios médicos.
“Hoy se cumple una semana desde la muerte de mi hermano. Su partida me deja no solo un profundo dolor, sino también una gran inquietud: ¿qué habría pasado si nuestro sistema de salud funcionara de manera más eficiente y humana?”, expresó Chacón en el inicio de su mensaje.
El hermano del fallecido denunció la escasez de equipos de resonancia magnética y de personal radiólogo en los hospitales del país, lo que provoca que los resultados de estudios vitales para salvar vidas tarden meses o incluso años en ser entregados.
“Dependemos de un grupo reducido de profesionales que, si salen de vacaciones o si una de las pocas máquinas se daña, dejan en pausa la esperanza de cientos de familias. La vida de los costarricenses no puede depender de un ‘ojalá no se dañe el equipo’ o de un ‘cuando el radiólogo regrese’”, manifestó.
En su carta, Chacón cuestiona el destino de los recursos públicos, señalando que mientras se despilfarra dinero en burocracia, campañas políticas y obras inconclusas, los hospitales y servicios básicos se debilitan. Propone que el Estado utilice parte de los fondos recuperados por narcotráfico y lavado de dinero para fortalecer los servicios médicos en los hospitales regionales, especialmente en áreas críticas como diagnóstico por imagen.
“Mi hermano murió porque la Caja Costarricense del Seguro Social nunca le escribió a tiempo. Porque el sistema no respondió. Porque su vida —como la de tantos otros costarricenses— quedó atrapada en la lista de espera de una resonancia que nunca llegó”, lamentó.
Casos extremos de espera: hasta 27 años por una cita médica
Las palabras de Chacón encuentran eco en otros casos que indignan al país. Un adulto mayor de 93 años recibió una cita médica en el hospital San Carlos 2046, es decir, dentro de 22 años.
De igual forma, doña Teresita Quirós también adulta mayor, del mismo centro médico, fue notificada de una cita programada para dentro de 27 años, lo que significa que debería esperar hasta el año 2051 para ser atendida.
Estos casos reflejan una realidad alarmante: más de 700.000 personas se encuentran actualmente en listas de espera de la Caja Costarricense del Seguro Social para una cita o una cirugía, y cientos mueren cada año sin haber recibido atención.
Especialistas advierten que esta situación no solo responde a la falta de equipos o personal, sino también a un modelo de gestión saturado y desactualizado, que no ha logrado responder al crecimiento poblacional ni a las necesidades médicas modernas.
“Hoy fue mi hermano; mañana puede ser el tuyo”
“Hoy se trató de mi hermano, mañana puede ser tu familiar, sin importar la edad. No escribo con rencor, sino con el deseo de que se escuche. Detrás de cada expediente hay una persona, una familia, una historia”, concluye Chacón en su emotiva carta.
El caso ha reabierto el debate sobre la urgencia de modernizar la infraestructura hospitalaria, mejorar la distribución de especialistas y garantizar un sistema de salud más justo y accesible, especialmente en zonas alejadas como la Región Huetar Norte.

