El crecimiento de la producción de búfalos en Costa Rica vive uno de sus mejores momentos. La Corporación Ganadera (CORFOGA) confirma que esta actividad experimenta un notable impulso, reflejado tanto en el incremento del hato como en el consumo de productos derivados, especialmente quesos artesanales y especializados.
El búfalo, un bovino robusto, resistente a enfermedades y capaz de adaptarse sin dificultad a zonas húmedas o pantanosas donde el ganado vacuno tradicional no prospera, se consolida como una alternativa productiva en expansión.
De acuerdo con la Cámara Nacional de Bufaleros, para el 2025 el país contará con aproximadamente 25.000 animales, entre búfalas adultas, bubillas, bubillos, toros y bucerros. Actualmente existen cerca de 350 productores, y el hato nacional crece a un ritmo que oscila entre el 18% y el 25% anual.
En cuanto a la producción, el sector bufalino genera alrededor de 4.000 litros de leche al día, lo que representa más de 1.46 millones de litros anuales. Esa materia prima se transforma en manos de los productores en una amplia gama de derivados: mozzarella, burrata, natilla, queso tierno, yogurt y otras especialidades que han ganado espacio en el mercado local.
La carne de búfalo también registra un avance. El sacrificio de animales jóvenes produce unas 36 toneladas mensuales de carne en canal, un producto que destaca por ser más magro y nutritivo.
¿Por qué crece su consumo?
Ventajas de la carne de búfalo:
- Menor contenido de grasa interna (la mayoría es perimetral).
- Mayor aporte de proteína.
- Riqueza en omega y minerales como el hierro.
- Niveles más bajos de colesterol.
Beneficios de la leche de búfala:
- Alta concentración de nutrientes como proteína, calcio y minerales.
- Mayor presencia de grasa saludable.
- Contenido de sólidos totales cercano al 17,5%, lo que aumenta el rendimiento en quesos.
- Aporte elevado de antioxidantes.
- Menor colesterol y textura naturalmente más cremosa.
Con estas cualidades, la bufalina se perfila como una actividad ganadera con amplio potencial, impulsada por un mercado que cada año demanda más productos nutritivos, artesanales y con mejor rendimiento productivo.

