Guillén llama a despertar ante ataques de Chaves a universidades públicas

El secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén, levantó la voz este miércoles para respaldar a las universidades públicas, luego de una nueva ofensiva verbal del presidente Rodrigo Chaves contra estas instituciones.

Durante una intervención pública, Chaves volvió a cargar contra la Universidad de Costa Rica (UCR), a la que calificó como “la capital mundial de la chancleta”. Además, arremetió contra los salarios y pensiones que considera desproporcionados, la oferta académica de carreras con baja demanda laboral, la supuesta falta de transparencia en el uso de recursos y el porcentaje del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) que, a su criterio, las universidades administran sin suficiente control estatal.

Frente a estos señalamientos, Guillén afirmó que el sector universitario no puede permanecer pasivo ante lo que calificó como un embate sostenido. “Los universitarios tienen que despertar ya. Docentes, administrativos y estudiantes no pueden seguir siendo espectadores de un ataque sistemático contra las universidades públicas costarricenses”, advirtió.

El dirigente liberacionista subrayó que las universidades han sido pilares históricos del desarrollo nacional y que defenderlas trasciende colores políticos. “Este no es un momento para la indiferencia; es un momento para unir fuerzas con quienes creemos en la democracia, en la socialdemocracia, en el pensamiento crítico y en el centro político responsable que ha defendido históricamente la educación pública de calidad”, añadió.

Guillén insistió en que los centros de educación superior representan uno de los motores principales de movilidad social y generación de conocimiento, y alertó de que los constantes ataques del Ejecutivo podrían erosionar la confianza en instituciones que han sido fundamentales para el progreso científico, cultural y social del país.

Mientras tanto, el enfrentamiento entre el Gobierno y el sector universitario continúa escalando, con un FEES aún en negociación y con comunidades académicas cada vez más inquietas por el clima político que rodea la educación superior pública. Las próximas semanas serán claves para determinar si se logra alguna distensión o si el conflicto seguirá marcando la agenda nacional.