Chaves podría celebrar Navidad sin inmunidad
La Navidad podría traerle un “regalo” inesperado al presidente Rodrigo Chaves: perder la inmunidad que lo ha blindado de los expedientes que rondan su gestión. El plenario legislativo tiene previsto votar el desafuero en la segunda semana de diciembre, en una sesión especial que promete ser tan tensa como decisiva.
Si la mayoría de diputados aprueba levantarle la protección constitucional, Chaves cerraría el año con un escenario inédito: enfrentar la justicia como cualquier ciudadano, justo en medio de su guerra política con medio país.
Las 15 causas de beligerancia política que persiguen a Chaves
Aunque no todas son causas judiciales formales, sí conforman el arsenal político que la oposición guarda bajo la mesa para justificar que el Presidente debe rendir cuentas sin escudo alguno. Estas son las 15 razones que más pesan en la discusión:
- La cuestionada estructura financiera de su campaña del 2022, aún envuelta en investigaciones y contratos paralelos.
- El manejo del partido Progreso Social Democrático, que para críticos funciona como maquinaria personal y no como agrupación democrática.
- Los constantes ataques a la prensa, convertidos en un estilo de gobierno más que en episodios aislados.
- Nombramientos polémicos y cuestionados, algunos sin la preparación mínima, según opositores.
- Los choques con el Poder Judicial, incluidos señalamientos directos a magistrados.
- La confrontación con la Contraloría, a la que ha acusado de frenar su agenda.
- Los enfrentamientos con diputados, especialmente cuando cuestionan su estilo autoritario.
- El manejo de crisis nacionales, apuntado por sectores como improvisado y a veces, negligente.
- Las conferencias de prensa usadas como tribuna de ataque, más que como rendición de cuentas.
- Políticas económicas abruptas, criticadas como impulsivas y sin diálogo técnico.
- Investigaciones administrativas abiertas en varias dependencias, especialmente en ministerios clave.
- Su intervención en debates partidarios, que para opositores borra la línea entre presidente y operador político.
- Choques diplomáticos producto de declaraciones incendiarias hacia gobiernos y organismos.
- Denuncias de hostigamiento político a opositores, basadas en su retórica agresiva.
- Un discurso polarizante y divisivo, que muchos consideran combustible para el deterioro institucional.
Un diciembre que podría reventar
Si el desafuero se aprueba, Chaves entraría a las fiestas de fin de año sin la coraza que lo protegió durante su mandato. La oposición lo vería como un triunfo político; sus seguidores, como un ataque coordinado para frenarlo.
Lo cierto es que Costa Rica podría vivir un diciembre distinto: uno en que la inmunidad presidencial deje de ser adorno navideño y se convierta en un capítulo más de la tormenta política del 2025.
