Costa Rica y El Salvador sellan la “Alianza Escudo de las Américas”

Los presidentes Rodrigo Chaves Robles, de Costa Rica, y Nayib Bukele, de El Salvador, suscribieron este jueves un acuerdo político denominado “Alianza Escudo de las Américas”, una iniciativa que pretende convertirse en uno de los proyectos de cooperación en seguridad más ambiciosos de la región. El pacto no solo formaliza una relación bilateral más estrecha, sino que aspira a convocar a otros países del continente para enfrentar, de manera conjunta, las amenazas que hoy desbordan las fronteras nacionales.

La firma se realizó durante un encuentro oficial entre ambos mandatarios, en el que destacaron la urgencia de reforzar la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico, el tráfico de armas, la trata de personas y las estructuras criminales transnacionales que han incrementado su influencia en Centroamérica.

Chaves señaló que la región “necesita acciones contundentes y coordinadas”, y subrayó que esta alianza permitirá compartir inteligencia, tecnología, entrenamiento policial y modelos de prevención. “No podemos enfrentar solos un crimen que opera en redes internacionales”, afirmó el presidente costarricense.

Por su parte, Bukele recalcó que los avances de El Salvador en la reducción de la violencia pueden servir de referencia para naciones que buscan estrategias más efectivas. “Hemos demostrado que es posible recuperar la seguridad. Ahora queremos que esta experiencia contribuya a que otros países también puedan hacerlo”, dijo el mandatario salvadoreño.

La Alianza Escudo de las Américas plantea, en su fase inicial, el establecimiento de mesas técnicas, protocolos de intercambio de información en tiempo real, cooperación en vigilancia fronteriza y asistencia en la modernización de equipos y sistemas de seguridad. Además, incluye la posibilidad de desarrollar operaciones regionales articuladas, siempre dentro del marco legal de cada país.

El gobierno costarricense destacó que este acuerdo podría marcar un punto de inflexión en la cooperación hemisférica, ya que busca sumar a naciones con distintos niveles de desarrollo y realidades de seguridad, pero con un mismo objetivo: frenar a las organizaciones criminales que se expanden aprovechando vacíos institucionales.

Durante el anuncio, ambos líderes reiteraron su invitación a que más países se sumen al esfuerzo y contribuyan a construir un escudo regional que permita responder de manera más eficiente a los desafíos actuales.

En los próximos meses se presentará una hoja de ruta con fechas, mecanismos de implementación y la lista de Estados que podrían integrarse formalmente a la alianza.