El presidente de la República, Rodrigo Chaves, rechazó que la investigación iniciada por el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) contra Álvaro Ramos responda a una supuesta instrumentalización de la institución, y calificó esa versión como “falsa”.
Según el mandatario, el actuar del PANI se dio a partir de denuncias concretas y bajo un marco legal que le impide permanecer inactivo. “El PANI no decide si actúa o no por conveniencia. La ley le impone la obligación de intervenir, incluso de oficio, cuando existen señalamientos”, afirmó.
En la misma línea, la presidenta del PANI, Kennly Garza Sánchez, subrayó que la institución no requiere autorización para proceder ante posibles vulneraciones de derechos de personas menores de edad. “Tenemos un mandato constitucional y legal. Costa Rica es firmante de la Convención sobre los Derechos del Niño y cuenta con un Código de Niñez y Adolescencia que nos obliga a actuar. No hacerlo sería incumplir la ley”, recalcó.
Garza añadió que basta una denuncia o incluso una sospecha fundada para que el Patronato intervenga cuando podrían verse comprometidos derechos como la integridad, la imagen o la privacidad de un menor. “La obligación existe independientemente del apellido o la condición de las personas involucradas”, sostuvo.
Chaves insistió en que el proceso se encuentra en curso tras la recepción de varias denuncias y la comparecencia del propio Ramos ante la institución. Además, hizo referencia a la reacción generada en redes sociales por un video relacionado con el caso, señalando que, a su criterio personal, no se trató de una manifestación espontánea.
El presidente también indicó que fue informado directamente del tema por la jerarca del PANI, dada la sensibilidad política del asunto, y que pudo observar el material que originó la polémica. “Tengo mi opinión personal, y los comentarios públicos fueron ampliamente críticos”, dijo.
Finalmente, Chaves arremetió contra figuras políticas que cuestionaron el accionar del PANI, entre ellas la expresidenta Laura Chinchilla, a quien acusó de emitir juicios sin conocer a fondo el caso. Sobre el contenido del video, reiteró que no comparte la versión de que haya sido improvisado, aunque aclaró que se trata de una apreciación personal y no de una valoración institucional.
“Señora, a alguien no le gustó que Álvaro Ramos pusiera a su hija a aprenderse un discurso de memoria hasta con los gestos diciendo que Chaves es un dictador y mi papá es la semilla que va a sembrar el árbol de la democracia. Que Dios bendiga a la niña. Que Dios me la bendiga, la proteja, la haga crecer, ser un ser humano feliz y próspero. Yo no me trago el cuento que ella se paró y dijo: ay, papi, quiero hablar”, aseguró.
“Mi opinión. Lo de Laura es hablar por hablar porque extraña el brillo de una cámara, pero no se da cuenta la vergüenza en que ella incurre. Y lo de Claudia Dobles me parece absoluto oportunismo político, queriendo quedar bien con algunos votantes”, concluyó.
