Desde el Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco (PNAJCB) se dieron a conocer avances importantes del plan piloto orientado a la conservación del hábitat y la reproducción de la rana vibicaria, una especie de anfibio vulnerable y de gran valor ecológico.
Como parte de este proyecto, ya se logró la instalación de 30 tanques de agua, los cuales funcionarán como hábitats controlados para futuros individuos de vibicaria. Estos espacios permitirán a los especialistas estudiar con mayor detalle aspectos clave como su reproducción, historia natural y comportamiento, con el objetivo de desarrollar estrategias que contribuyan a su protección y, eventualmente, a la de otras especies de anfibios.
Los expertos recuerdan que la supervivencia de los anfibios es muy baja en la naturaleza. Algunos estudios señalan que de cada 1.000 huevos, apenas uno o dos logran llegar a la etapa adulta. Por esta razón, muchas especies depositan grandes masas de huevos, como una forma de enfrentar las múltiples amenazas que afectan su desarrollo.
Entre los principales factores de mortalidad se encuentran la depredación por insectos acuáticos, peces, aves y serpientes; la desecación de los cuerpos de agua; la contaminación por agroquímicos y aguas residuales; las enfermedades, como el hongo quitridio; la competencia con otros renacuajos o especies invasoras; y los efectos del cambio climático, especialmente las temperaturas extremas que alteran su desarrollo.
El PNAJCB destaca que este plan piloto representa un paso clave para fortalecer la investigación científica y la conservación de los anfibios, un grupo especialmente sensible a los cambios ambientales y fundamental para el equilibrio de los ecosistemas.

