Usuarios del Hospital San Carlos expresan molestia por la atención de personal

La reciente salida de 35 funcionarios administrativos del Hospital San Carlos, en su mayoría secretarios y personal de apoyo, generó una fuerte reacción entre usuarios del centro médico, quienes utilizaron redes sociales para manifestar su inconformidad con la atención que, aseguran, han recibido durante años por parte de algunos empleados administrativos.

Tras publicarse la información sobre los despidos, decenas de comentarios reflejaron satisfacción entre pacientes y familiares, quienes señalan presuntos malos tratos, falta de empatía, desinterés y deficiencias en la atención al público. Según relatan, situaciones como respuestas inapropiadas, poca disposición para orientar, uso constante del teléfono celular durante la jornada laboral y errores en trámites habrían afectado directamente la atención médica y administrativa.

Algunos usuarios narraron experiencias personales en las que, aseguran, la mala gestión administrativa provocó retrasos en la atención, largas filas innecesarias e incluso complicaciones en la salud de pacientes, especialmente menores de edad. Otros comentarios apuntan a que no todos los funcionarios actúan de la misma manera, reconociendo que existen empleados comprometidos y respetuosos, pero consideran que estos son opacados por quienes no cumplen adecuadamente con su labor.

También surgieron opiniones críticas hacia la reacción de algunos sectores ante los despidos, señalando que en el sector público suele haber una percepción de “victimización” cuando se dan ceses laborales, aun cuando —según estos usuarios— el desempeño no ha sido el esperado. En ese sentido, varios comentarios destacan que el respeto y la calidad en el servicio deberían ser un principio básico, especialmente en un hospital al que las personas no acuden por gusto, sino por necesidad.

Causas de los despidos

De manera preliminar, trascendió que la desvinculación de los 35 funcionarios administrativos estaría relacionada con procesos internos de reorganización, evaluación de desempeño y ajustes en la planilla, orientados a mejorar la eficiencia del servicio y la atención al usuario. No obstante, corresponderá a las autoridades del hospital y a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) detallar oficialmente las razones específicas de cada caso, así como los criterios aplicados para estas decisiones.

Mientras tanto, la situación reabre el debate sobre la calidad del servicio en el sistema de salud pública, el trato a los usuarios y la necesidad de fortalecer la supervisión, capacitación y evaluación constante del personal administrativo, considerado un eslabón clave en la atención integral de los pacientes.