Probidad con sabor a arroz
La Procuraduría de la Ética Pública confirmó este jueves al denunciante Franklin Cordero la apertura de un expediente contra 15 diputados de la República y cinco arroceros, tras una denuncia presentada el pasado 28 de octubre de 2025.
El motivo: en plena discusión legislativa sobre el subsidio al arroz, varios productores decidieron “ilustrar” el debate llevando alimentos a distintos despachos legislativos, los cuales —detalle menor, aparentemente— fueron recibidos con toda normalidad por algunos diputados.
Según Cordero, este gesto gastronómico-parlamentario podría interpretarse, eventualmente, como dádivas y una posible falta al deber de probidad. Porque, claro, cuando se discuten subsidios millonarios, nada mejor que un obsequio comestible para “endulzar” el análisis técnico y fortalecer la objetividad… o al menos el almuerzo.
Los hechos ocurrieron justo cuando el Congreso debatía un tema altamente sensible: el apoyo estatal al sector arrocero, lo que vuelve el intercambio aún más “casual” y, por supuesto, totalmente libre de cualquier simbolismo incómodo.
Diputados de todos los sabores políticos
Los 15 legisladores señalados pertenecen a diversas fracciones, entre ellas el Partido Liberación Nacional (PLN), el Frente Amplio y algunos diputados independientes, demostrando que cuando se trata de recibir regalitos, la pluralidad política sí funciona a la perfección.
Ahora, la Procuraduría de la Ética deberá determinar si estos intercambios culinarios fueron simples actos de cortesía campesina o si, por el contrario, constituyen una línea que no debería cruzarse entre quienes legislan y quienes tienen intereses directos en lo que se legisla.
Mientras tanto, el expediente avanza y queda la lección cívica: en Costa Rica, la probidad es tan frágil que un paquete de arroz podría ponerla en duda… especialmente si llega justo a la hora del almuerzo. ?

