Exdiputada denuncia aparente modus operandi de Fabricio propias de un acosador

Exdiputada Marolyn Azofeifa denuncia presunto acoso y abuso de poder por parte de Fabricio Alvarado

La exdiputada y exasesora parlamentaria Marolyn Azofeifa, quien formó parte de la fracción legislativa del partido Nueva República, denunció públicamente al candidato presidencial Fabricio Alvarado por presuntos hechos de acoso y abuso de poder que, según afirmó, habrían ocurrido entre 2018 y 2019, durante su paso por la Asamblea Legislativa.

De acuerdo con su testimonio, mientras integró la bancada enfrentó acercamientos no consentidos, comentarios inapropiados y conductas que —a su criterio— sobrepasaron los límites del respeto, en un contexto marcado por la asimetría de poder y la jerarquía política dentro del grupo legislativo.

Azofeifa aseguró que optó por guardar silencio durante varios años por temor a represalias políticas y profesionales, una situación que —según indicó— suele repetirse en entornos donde el poder se concentra en figuras con alta influencia partidaria.

Callar no protege, solo permite que estas conductas continúen”, expresó al explicar las razones que la llevaron a hacer pública su versión de los hechos.

La exlegisladora señaló que su decisión de denunciar se dio tras el reciente debate presidencial, en el que surgieron acusaciones similares contra el aspirante de Nueva República, lo que la llevó a reflexionar sobre la necesidad de hablar.

Escuchar esas denuncias me hizo entender que no podía seguir quedándome callada”, manifestó.

Asimismo, Azofeifa cuestionó lo que considera una contradicción entre el discurso público del candidato y las conductas que describe, particularmente en relación con los valores que Alvarado suele destacar en su narrativa política.

La fe no se usa como escudo ni los valores como discurso político”, afirmó.

La exdiputada enfatizó que su pronunciamiento trasciende su experiencia personal y busca visibilizar prácticas de abuso de poder dentro de la política, especialmente aquellas que afectan a mujeres en espacios de toma de decisiones.

Esto no es solo por mí, es por todas las mujeres que han tenido que callar”, añadió.

Por su parte, Fabricio Alvarado rechazó categóricamente los señalamientos, negando haber incurrido en los hechos descritos por la exlegisladora.

La denuncia surge en pleno proceso electoral rumbo a las elecciones de 2026, reavivando el debate nacional sobre el ejercicio del poder, la rendición de cuentas, la coherencia ética de los liderazgos políticos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para las mujeres en la política costarricense.

El caso ha generado reacciones en distintos sectores y vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la responsabilidad de los partidos políticos frente a denuncias de esta naturaleza, así como el impacto que estas acusaciones pueden tener en la contienda electoral.