El diputado y aspirante presidencial Fabricio Alvarado se sumó a los señalamientos públicos que exigen la renuncia del abogado José Miguel Villalobos, en medio del clima de confrontación política que marca la actual campaña electoral.
Alvarado respaldó la postura del candidato del Frente Amplio, Ariel Robles, quien cuestiona la permanencia de Villalobos en la esfera política y profesional, y pidió a la candidata oficialista Laura Fernández que solicite su separación, al considerar que su figura resulta incompatible con la ética pública.
El líder de Nueva República acusa a Villalobos de haber representado a personas vinculadas con delitos graves como narcotráfico y homicidios, así como de mantener una millonaria deuda superior a los ?300 millones con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Estas críticas fueron reiteradas durante el debate organizado por Radio Monumental, donde Alvarado interpeló directamente a Fernández sobre su cercanía con el abogado.
En redes sociales, el candidato volvió a insistir en la salida de Villalobos, acompañando sus mensajes con fotografías del abogado junto a Fernández y con el presidente de la República. No obstante, omitió mencionar que Robles también ha solicitado dicha renuncia, basándose en un caso judicial del año 2003.
Ese expediente corresponde a un recurso de apelación presentado por Villalobos en defensa de un pastor evangélico condenado a 35 años de prisión por abuso sexual contra una menor de 14 años. En el documento, el abogado calificó la relación como “normal”, una expresión que ha generado amplio rechazo y cuestionamientos sobre su actuación profesional.
La ofensiva política de Alvarado se da mientras él mismo enfrenta dos denuncias activas ante el Ministerio Público por presunto abuso sexual. Una de ellas fue interpuesta por una mujer que asegura haber sido víctima cuando tenía 12 años, periodo en el que Alvarado laboraba como periodista. A esto se suma la denuncia pública de la exdiputada Marolyn Azofeifa, quien lo acusó de acoso y abuso de poder durante su etapa como asesora legislativa, señalando acercamientos no consentidos que la llevaron a solicitar teletrabajo por temor a represalias.
Además, Alvarado arrastra críticas por haber llevado a la Asamblea Legislativa a la diputada Gloria Navas, abogada penalista que ha defendido a personas vinculadas con narcotráfico. Navas se declaró independiente luego de que el propio Alvarado solicitara su salida de la fracción, tras conocerse que utilizó su credencial de diputada para ingresar a la cárcel La Reforma y gestionar un cambio de celda para un privado de libertad condenado por homicidio.
El cruce de señalamientos evidencia el endurecimiento del discurso político en la recta final de la campaña, marcada por acusaciones cruzadas y cuestionamientos éticos entre las principales figuras en contienda.

