Stella Chinchilla explica a cuestionamientos por uso de andadera

Mediante un mensaje directo dirigido a sus seguidoras y seguidores, Stella Chinchilla, la mujer acusada por la DIS de querer asesinar a Chavez salió al paso de las críticas y comentarios que ha recibido por el uso intermitente de una andadera, aclarando que se trata de una medida médica, preventiva y de seguridad, y no de un recurso simbólico ni oportunista.

La explicación surge tras la difusión de fotografías en las que aparece caminando sin ayuda, lo que desató ataques y burlas en redes sociales. Ante esto, la afectada recalcó que sus condiciones de salud no son constantes ni lineales, sino fluctuantes, por lo que hay días en los que puede desplazarse sin asistencia y otros en los que requiere apoyo para evitar caídas o lesiones.

Entre los padecimientos que mencionó se encuentran problemas osteoarticulares, como gonartrosis bilateral y poliartrósis, que generan dolor, rigidez y pérdida de estabilidad, especialmente después de periodos de reposo o durante trayectos largos. A esto se suman trastornos del equilibrio, incluido el Síndrome de Ménière y vértigos periféricos, cuyos episodios pueden aparecer de forma súbita y sin previo aviso.

Asimismo, indicó que convive con otras condiciones crónicas, como la hipertensión arterial, las cuales influyen en la tolerancia al esfuerzo físico y en la respuesta del cuerpo ante situaciones de estrés o desplazamientos prolongados.

“La andadera no es un adorno ni un símbolo político; es una herramienta de seguridad”, enfatizó, al tiempo que cuestionó la idea de que las ayudas de movilidad deban usarse de manera permanente para ser consideradas legítimas. Según explicó, la realidad médica de muchas personas con enfermedades crónicas implica alternar momentos de autonomía con otros de mayor vulnerabilidad, incluso dentro de un mismo día.

Finalmente, fue enfática en señalar que una fotografía no invalida una condición médica, ni una persona está obligada a justificar su cuerpo para opinar, participar o existir en el espacio público. “Las ideas se discuten con argumentos. La dignidad no se debate”, concluyó, dejando claro que su decisión de usar andadera responde exclusivamente a criterios médicos y de autocuidado.