Especialistas del Hospital San Carlos inician consulta a las 8:00 am pese a citas programadas a las 7 a. m.

Aunque las citas de consulta externa en el Hospital San Carlos están programadas desde las 7:00 de la mañana, la mayoría de médicos especialistas no inicia atención sino hasta las 8:00 a. m. o incluso después, una práctica que contrasta con el horario que sí cumplen enfermería y personal administrativo, quienes ingresan puntualmente a las 7:00 a. m.

Este medio corroboró en sitio que esta situación se repite en varios consultorios, entre ellos urología, gastroenterología, otorrinolaringología y cirugía general, donde los pacientes permanecen sentados durante casi una hora, pese a haber llegado a tiempo y cumplir con todos los trámites previos.

Desde las 7:00 a. m., en la sección 3A del hospital, ya se encontraban pacientes citados para atención especializada. Tras hacer fila para entregar documentos y validar la cita, los asegurados deben esperar sin recibir explicación alguna, hasta que el médico especialista aparece cerca de las 8:00 a. m., saluda, conversa con funcionarios, acomoda su gabacha y entra al consultorio varios minutos después.

En la práctica, los pacientes citados a las 7:00 a. m. empiezan a ser atendidos pasadas las 8:00, perdiéndose una hora completa de consulta que podría utilizarse para reducir las listas de espera.

Citas desperdiciadas y pacientes que desisten

Durante el tiempo que permanecimos en estos consultorios, se constató que algunos pacientes citados no se presentan, situación que, según asegurados consultados, responde al cansancio de esperar durante años o a la decisión de acudir al sistema privado ante la urgencia de su condición.

Estas ausencias no siempre son aprovechadas para adelantar otras citas, lo que termina generando espacios perdidos y más atraso en la atención.

Algunos pacientes llegan únicamente para recibir resultados de exámenes, mientras que otros son atendidos por primera vez después de esperar tres, cuatro o más años, una realidad que genera frustración y enojo entre los asegurados.

Firmas, trámites y citas a décadas de distancia

Este medio permaneció en los consultorios hasta el mediodía, observando el constante ir y venir de personas que llegan únicamente a solicitar la firma del especialista para una referencia, requisito indispensable para llevar los documentos a la oficina de citas.

La escena se repite: tras cumplir con todo el proceso, los asegurados se encuentran con la triste sorpresa de que su nueva cita fue asignada para dentro de cinco, diez o hasta veinte años. Este medio documentó casos en ortopedia con citas programadas para el año 2052.

Entre la deuda y el abandono

La situación resulta especialmente grave para quienes no pueden seguir esperando. Muchos optan por pagar una consulta privada, con costos que oscilan entre ?60.000 y ?150.000, dependiendo de la especialidad. Otros se endeudan, y los más vulnerables simplemente abandonan el proceso, quedando a la deriva por no contar con recursos económicos.

Horarios de privilegio y discursos que no coinciden con la realidad

Preocupa el trato desigual en los horarios laborales, donde algunos especialistas ingresan a las 8:00 a. m., mientras el resto del personal cumple desde las 7:00 a. m. Algunos médicos argumentan que ingresan antes para visitar pacientes hospitalizados; sin embargo, esto no siempre coincide con lo observado en sitio.

Todo esto ocurre en momentos en que las listas de espera del Hospital San Carlos se han disparado, pese a que la Caja Costarricense de Seguro Social asegura haber aumentado el número de especialistas.

La realidad constatada por este medio pone en duda ese discurso oficial. En la práctica, el aumento anunciado no se traduce en más consultas, mejor aprovechamiento del tiempo ni reducción de las listas de espera.

Asegurados exigen control y soluciones reales

Los asegurados consultados manifestaron su molestia no solo por la tardanza en el inicio de las consultas, sino también por el mal trato, la falta de información clara, la excesiva tramitología y la sensación de abandono por parte de la institución.

Controlar el cumplimiento de horarios, aprovechar las citas que se pierden, reforzar la fiscalización interna y transparentar las cifras reales de especialistas activos son algunas de las acciones que, según los pacientes, la CCSS y la administración del Hospital San Carlos deben atender con urgencia.

Mientras tanto, la brecha entre el discurso oficial y la realidad que viven los asegurados sigue ampliándose, a costa de la salud y la dignidad de miles de personas.