Presidenta dice que le mentará el bisturí al AyA y Consejo Nacional de Concesiones

La presidenta electa Laura Fernández afirmó que, tras asumir el mando, impulsará una agenda enfocada en transformar el funcionamiento del Estado, bajo la línea del denominado “gobierno de la continuidad”, propuesta que, según indicó, busca atender de forma inmediata problemas estructurales que el país arrastra desde hace décadas.

La futura mandataria sostuvo que Costa Rica no puede seguir postergando decisiones clave y que su administración apostará por acciones rápidas y concretas, especialmente en áreas donde los rezagos institucionales han frenado el desarrollo nacional.

Durante una entrevista con Grupo Extra, Fernández adelantó que su plan de trabajo estará orientado a reformas de fondo, las cuales requerirán el respaldo de la Asamblea Legislativa y la conformación de un equipo de confianza para ejecutar cambios en la administración pública.

Entre las prioridades señaladas, destacó la necesidad de impulsar proyectos que demandan ajustes legales para agilizar la obra pública y mejorar la prestación de servicios básicos. En ese sentido, mencionó que una de sus propuestas es replantear el funcionamiento del Consejo Nacional de Concesiones, al considerar que su estructura actual dificulta los procesos y encarece las soluciones, por lo que valoraría su cierre y eventual transformación hacia un modelo enfocado en alianzas público-privadas.

Asimismo, indicó que otra institución que requiere intervención urgente es el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), con el objetivo de fortalecer su capacidad para garantizar el acceso al agua potable y al saneamiento en todo el territorio nacional.

Fernández también incluyó dentro de su agenda la modernización del mercado eléctrico, señalando que el país debe actualizar su marco energético para evitar pérdida de competitividad, proteger el empleo y reducir presiones económicas en el sector productivo.

En materia de salud, planteó revisar el modelo de toma de decisiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), proponiendo una Junta Directiva integrada por especialistas con alto nivel técnico que permitan una gestión más eficiente de la institución.

Finalmente, al referirse a la administración saliente, de la cual formó parte, la presidenta electa reconoció que existieron dificultades en la relación con el Congreso, lo que, a su criterio, afectó el avance de varias iniciativas estratégicas para el país.