La Universidad Técnica Nacional (UTN), Sede de San Carlos, recibió la visita del biólogo francés M.Sc. Mathieu Vallée, quien ofreció una conferencia centrada en el turismo científico, sus alcances y los desafíos que enfrenta Costa Rica para consolidarlo como un modelo de desarrollo sostenible.
La actividad reunió a estudiantes de Ingeniería en Gestión Ambiental y del curso de Expresión Oral en Inglés I, generando un espacio académico de análisis sobre el papel de la ciencia en la conservación ambiental y el desarrollo territorial, especialmente en regiones con alta riqueza natural como la Zona Norte.

Durante su exposición, el especialista destacó que la educación y la divulgación científica son pilares fundamentales para fortalecer el modelo ambiental costarricense, reconocido internacionalmente por su enfoque en sostenibilidad. Bajo la premisa de que “lo que no se conoce, no se puede conservar”, se reflexionó sobre la necesidad de integrar la investigación científica con el turismo responsable.
Experiencias de la Red de Turismo Científico de Costa Rica también fueron presentadas como ejemplos de impacto positivo, entre ellas la ruta micológica en los cerros de Escazú con Oropopo Experiences, los viveros submarinos para la restauración de corales junto a la Alianza Mar y Tierra, la recuperación de la memoria histórica en Isla Caballo, las limpiezas de fondos marinos con la Fundación Paul Watson y el avistamiento de aves en el Centro Científico Tropical Los Cusingos.
Desde la perspectiva regional, se destacó que la Zona Norte —incluyendo San Carlos, Upala, Los Chiles y Río Cuarto— posee un enorme potencial para el turismo científico gracias a su biodiversidad, humedales, bosques y corredores biológicos. Este modelo permitiría no solo atraer visitantes interesados en la investigación y la naturaleza, sino también generar empleo local, fortalecer la educación ambiental y promover la conservación de ecosistemas estratégicos.
El encuentro concluyó con un llamado a articular universidades, comunidades, sector turístico y organizaciones científicas para impulsar proyectos que vinculen la investigación aplicada con el desarrollo económico sostenible, posicionando a la Zona Norte como un laboratorio natural para el turismo científico en Costa Rica.

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