Calles se llenan de jóvenes en moto que realizan maromas, piques y maniobras peligrosas

Las calles y carreteras de varias comunidades del país se han convertido en escenario de maniobras temerarias protagonizadas por grupos de jóvenes motociclistas que realizan maromas, saltos y piques, poniendo en riesgo su vida y la de otras personas.

Autoridades de tránsito advierten que esta práctica se ha vuelto cada vez más frecuente, especialmente durante las noches y fines de semana, cuando grupos de motociclistas se reúnen para realizar acrobacias en plena vía pública.

Según confirmó el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), durante una reciente diligencia policial se decomisaron cinco motocicletas vinculadas con este tipo de actividades.

“Hemos detectado lotes de bastantes motos haciendo maniobras peligrosas en vía pública. Hay muchos menores de 14 y 15 años que no tienen licencia, conducen de manera temeraria e invaden el carril contrario”, explicó José Contreras, oficial de Tránsito de la delegación de Santa Cruz a medios nacionales

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El oficial agregó que incluso se han encontrado situaciones en las que los padres de familia respaldan estas conductas.

“Esto es increíble porque muchos padres le compran a sus hijos, sean menores o mayores de edad, una motocicleta a pesar de que no tienen licencia. Hace unos días decomisé una moto y la mamá del joven me insultó por lo que hice; yo la retuve porque no tenía licencia y el muchacho se dio a la fuga”, relató el oficial.

Zonas donde más se detectan estas prácticas

Las autoridades han identificado varios sectores donde se reportan con mayor frecuencia piques y maniobras peligrosas en motocicleta. Entre ellos destacan Filadelfia, Nosara, Nicoya, Nandayure y la ruta entre Liberia y La Cruz, en la provincia de Guanacaste.

En estos sitios es común observar grupos de motociclistas realizando “caballitos”, carreras ilegales y acrobacias en carretera abierta.

Lo que dice la legislación

La Ley de Tránsito vigente en Costa Rica prohíbe conducir de manera temeraria o realizar maniobras peligrosas que pongan en riesgo a otros usuarios de la vía.

Entre las sanciones se incluyen:

  • Multas económicas que pueden superar los ?360.000 por conducción temeraria.
  • Acumulación de puntos en la licencia.
  • Retiro de placas o decomiso del vehículo.
  • En casos graves, remisión del conductor ante la Fiscalía por conducción peligrosa.

Además, conducir sin licencia constituye una infracción grave que también implica multas y el retiro inmediato del vehículo.

Menores de edad y motos robadas

Las autoridades han detectado que muchos de los conductores involucrados en estas prácticas son menores de edad que no cuentan con licencia ni capacitación para conducir.

En algunos operativos también se han localizado motocicletas con irregularidades en su documentación o con denuncia por robo, lo que complica aún más el problema de seguridad vial y criminalidad asociada.

Crecimiento de motocicletas en el país

El aumento en la flotilla de motocicletas ha sido uno de los factores que preocupa a las autoridades. En los últimos años, las motos se han convertido en uno de los vehículos más utilizados debido a su bajo costo y facilidad de movilidad.

Sin embargo, este crecimiento también ha provocado un aumento en accidentes, decomisos y sanciones relacionadas con conducción temeraria.

Lesiones que marcan la vida

Los especialistas advierten que muchos de los jóvenes que participan en estas maniobras terminan con lesiones graves producto de accidentes.

Entre las consecuencias más comunes se encuentran:

  • Fracturas múltiples
  • Lesiones en columna vertebral
  • Traumatismos craneales
  • Discapacidad permanente

En algunos casos, los accidentes han dejado a jóvenes con secuelas de por vida.

Llamado a los padres

Las autoridades hacen un llamado directo a los padres de familia para que asuman responsabilidad y eviten permitir que menores conduzcan motocicletas.

“El decomiso de las motos se ha realizado en el marco de un esfuerzo mayor por parte de las fuerzas de seguridad para controlar este tipo de actividades ilícitas, que suelen aumentar durante ciertos períodos del año. Las investigaciones continúan para identificar a los responsables y tomar las medidas legales correspondientes”, concluyó el oficial Contreras.

Las autoridades también instan a la población a denunciar este tipo de conductas, ya que representan un riesgo no solo para quienes realizan las maniobras, sino también para conductores, peatones y vecinos de las comunidades donde se realizan estos peligrosos espectáculos.

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