La Zona Norte de Costa Rica vuelve a posicionarse como uno de los destinos favoritos para vacacionar durante la Semana Santa, gracias a su riqueza natural, paisajes exuberantes y oferta turística enfocada en el descanso y la conexión con la naturaleza, según resalta la revista especializada en turismo y estilo de vida.
De acuerdo con la publicación, lugares como La Fortuna de San Carlos y Guatuso destacan por ofrecer experiencias que combinan aventura, bienestar y contacto directo con el entorno rural.
Uno de los sitios recomendados es el Hotel Arenal Manoa, donde la experiencia de los huéspedes gira en torno a la cercanía con la naturaleza y el imponente Volcán Arenal. Este destino ha diseñado su infraestructura para que el volcán sea protagonista desde las habitaciones, complementado con aguas termales ricas en minerales, ideales para la relajación profunda.
“La Semana Santa representa una oportunidad invaluable para reconectar con lo esencial”, señaló Alejandro Rojas, encargado de marketing del hotel, quien destacó que el objetivo es brindar un ambiente de paz, confort y renovación física para los visitantes.
Además del descanso, la zona ofrece una amplia variedad de actividades como safari flotante, caminatas de perezosos, recorridos nocturnos, observación de aves, tours de café o chocolate, rafting, rappel y canopy, entre otros.
Por su parte, quienes buscan una experiencia más íntima pueden optar por el Hideaway Río Celeste, un refugio ubicado en medio del bosque tropical, cerca del Parque Nacional Volcán Tenorio. Este hotel ofrece hospedaje en “casitas” privadas y acceso a las icónicas aguas turquesas del Río Celeste.
La gerente general del hotel, Gabriela Mora, explicó que el concepto busca brindar un espacio de desconexión total, donde la naturaleza marca el ritmo de la experiencia, ideal para parejas, amigos o familias que desean descansar y renovarse.
Entre las actividades disponibles en esta zona destacan el tubing, paseos a caballo, rafting, visitas a la reserva indígena Maleku, tours de chocolate y recorridos por puentes colgantes.
La publicación concluye que la Zona Norte ofrece un abanico de posibilidades para quienes desean disfrutar de la Semana Santa, combinando aventura responsable, bienestar y escenarios naturales únicos, que invitan a redescubrir el valor del descanso y el tiempo compartido.
