El asesor presidencial nicaragüense Laureano Ortega generó críticas tras aparecer con una prenda de alto valor durante una actividad pública el pasado 21 de marzo. Se trata de una chaqueta de gamuza de la firma Tom Ford, cuyo precio ronda los 9.050 dólares.
La vestimenta fue utilizada en el acto de cierre del Plan de Protección Cafetalera 2025-2026, y según reportes, forma parte de una línea exclusiva de la reconocida casa de moda, actualmente agotada en la mayoría de mercados internacionales.
El funcionario, hijo del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, ha sido previamente señalado por exhibir artículos de alto costo, como relojes de lujo y propiedades millonarias, lo que ha provocado cuestionamientos en distintos sectores.
Las críticas surgen en medio de un contexto económico complejo en Nicaragua, donde diversos analistas y ciudadanos han puesto en duda la coherencia entre el discurso oficial y el estilo de vida de algunas figuras cercanas al poder.
El tema ha tomado fuerza en redes sociales, donde usuarios debaten sobre el uso de bienes de lujo por parte de funcionarios públicos y la transparencia en el manejo de recursos.

