A tan solo 31 días de que venza el plazo, Costa Rica se prepara para la implementación obligatoria del sistema de trazabilidad bovina y bufalina, una medida clave para fortalecer el control sanitario, la transparencia y la competitividad del sector ganadero nacional.
El próximo 26 de abril marcará el fin del período de transición otorgado a las personas productoras para adaptarse a este sistema, impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). A partir de esa fecha, se espera que todo el hato bovino y bufalino del país esté debidamente identificado y registrado, permitiendo rastrear cada animal desde su nacimiento hasta su destino final.
¿En qué consiste la trazabilidad?
La trazabilidad animal es un sistema que permite llevar un registro detallado de cada res o búfalo, mediante dispositivos de identificación como aretes electrónicos. Esta herramienta facilita el seguimiento del historial sanitario, los movimientos entre fincas y su eventual ingreso a plantas de procesamiento.
Según las autoridades, este mecanismo no solo mejora la respuesta ante eventuales brotes de enfermedades, sino que también eleva la confianza de los mercados internacionales en la carne costarricense, abriendo oportunidades comerciales y fortaleciendo la imagen del país como productor responsable.
Impacto para el sector ganadero
La implementación de este sistema representa un cambio significativo para miles de productores, especialmente en zonas rurales, quienes han debido ajustarse a nuevos procesos tecnológicos y administrativos.
No obstante, el MAG asegura que ha mantenido un proceso de acompañamiento continuo, brindando capacitaciones, asistencia técnica y herramientas para facilitar la transición. Además, se habilitaron líneas telefónicas para evacuar dudas y apoyar a los usuarios en la realización de trámites.
? Servicio de asistencia al usuario:
7071-5688 | 7071-5689
Llamado a no dejarlo para última hora
Las autoridades hacen un llamado urgente a quienes aún no han completado el proceso, para que se informen y realicen las gestiones correspondientes antes de la fecha límite.
El incumplimiento de esta normativa podría acarrear restricciones en la movilización y comercialización del ganado, lo que impactaría directamente la actividad productiva.
Con este paso, Costa Rica avanza hacia un modelo ganadero más moderno, seguro y competitivo, alineado con estándares internacionales y enfocado en garantizar la calidad e inocuidad de sus productos.
