El gobierno de Irán expresó su rechazo hacia Costa Rica luego de que el país incluyera al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en su lista de organizaciones terroristas, calificando la medida como “ilegal”.
Mediante un comunicado oficial, las autoridades iraníes afirmaron que la decisión “no tiene sustento jurídico” y cuestionaron que se señale de esa forma a una institución que, según su postura, forma parte del aparato estatal iraní.
Asimismo, Irán criticó lo que considera acusaciones infundadas por parte de Costa Rica contra dicho cuerpo, al que describe como un ente oficial encargado de labores de defensa y seguridad nacional.
En el pronunciamiento, el régimen sostiene que la acción costarricense contradice el derecho internacional y responde, a su juicio, a intereses políticos más que a criterios legales.
Por su parte, el gobierno de Costa Rica defendió su decisión al indicar que responde a su política de lucha contra el terrorismo internacional, además de alinearse con otras naciones que han adoptado medidas similares frente a grupos considerados una amenaza.
Esta determinación se inscribe dentro de una estrategia más amplia en materia de seguridad global, lo que ha provocado un intercambio de posiciones entre ambos países.
El cruce de declaraciones incrementa la tensión diplomática, en medio del debate internacional sobre el rol del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

