Un sancarleño de 57 años, identificado como Marcos Sánchez Palma, alzó la voz ante lo que califica como una situación “insostenible” en el sistema de salud pública, luego de recibir una cita en el servicio de oftalmología del Hospital San Carlos programada para el año 2033.
Sánchez, pensionado por invalidez tras laborar durante años en seguridad privada, asegura que su condición visual ha empeorado significativamente. Padece miopía avanzada y afirma que actualmente tiene serias dificultades para ver con normalidad, lo que afecta su calidad de vida. Sin embargo, deberá esperar cerca de siete años para una valoración especializada.

“Cada día veo menos, pero me dicen que tengo que esperar. ¿Cómo hace uno así?”, cuestionó el paciente, quien asegura no contar con los recursos económicos para acudir a una consulta privada.
Su caso no es aislado. En el Hospital San Carlos, usuarios denuncian extensas listas de espera para distintas especialidades, particularmente en oftalmología, donde los tiempos de atención pueden prolongarse por varios años. Incluso, algunos pacientes aseguran llevar más de dos décadas en listas sin recibir una solución definitiva a sus padecimientos.
A esta problemática se suman denuncias por presuntos malos tratos hacia pacientes, quienes relatan dificultades para obtener información, reprogramaciones constantes y una atención que consideran poco empática.
La situación golpea con mayor fuerza a personas en condición de vulnerabilidad económica, quienes dependen exclusivamente de la seguridad social y no tienen la posibilidad de pagar servicios privados.
Las listas de espera en centros médicos públicos continúan siendo uno de los principales retos del sistema de salud, especialmente en regiones fuera del Gran Área Metropolitana, donde la demanda supera la capacidad de atención disponible.

