La diputada sancarleña Diana Murillo aseguró que la situación en Crucitas requiere soluciones inmediatas y no propuestas que, según dijo, podrían tardar entre 8 y 10 años en ejecutarse mientras continúan los problemas de inseguridad y minería ilegal en la zona fronteriza norte.
La legisladora de la fracción liberacionista manifestó que no llegó a la Asamblea Legislativa para obstruir proyectos, sino para buscar alternativas viables que permitan atender la problemática de forma más rápida y efectiva.
“Crucitas necesita soluciones urgentes, no propuestas que nos hagan esperar entre 8 y 10 años mientras la inseguridad sigue creciendo en la zona”, expresó Murillo, quien insistió en que el país debe actuar con prontitud ante la realidad que enfrentan las comunidades cercanas al yacimiento.
Murillo explicó que desde la bancada del Partido Liberación Nacional se impulsan propuestas innovadoras, entre ellas la tokenización del oro, un mecanismo que —según indicó— permitiría al Estado generar recursos económicos en un plazo de uno a dos años para reforzar la seguridad, combatir actividades ilegales y atender necesidades de desarrollo en la región.
La diputada señaló que existen dos caminos en discusión: uno enfocado en fortalecer la seguridad de manera más inmediata y otro relacionado con el proyecto de minería a cielo abierto impulsado por el Gobierno. No obstante, cuestionó los tiempos de ejecución de esta última propuesta.
“Decirle sí al proyecto del Gobierno sería pensar en empezar dentro de unos 10 años”, sostuvo la legisladora sancarleña, al considerar que la espera podría agravar aún más los problemas de criminalidad y presencia de coligalleros ilegales en Crucitas de Cutris, San Carlos.
El debate sobre el futuro de Crucitas ha cobrado fuerza en las últimas semanas, en medio de discusiones sobre seguridad, impacto ambiental, aprovechamiento de los recursos minerales y las posibles vías legales para enfrentar la minería ilegal que persiste en la zona norte del país.

