“No hay almuerzo gratis”: reparten embajadas y puestos diplomáticos entre figuras cercanas al jaguar
En política, dicen que no hay almuerzo gratis. Y en Costa Rica, al parecer, tampoco hay puestos diplomáticos sin contexto político de por medio.
El Gobierno de Laura Fernández Delgado anunció una nueva tanda de nombramientos diplomáticos ante organismos internacionales, una lista donde aparecen exjerarcas, figuras cercanas al oficialismo y hasta uno de los principales financistas del Partido Pueblo Soberano (PPSO), lo que inevitablemente alimenta cuestionamientos sobre si se premia la experiencia… o la cercanía política.
El nombre que más ruido genera es el de Boris Marchegiani Carrero, empresario turístico, secretario general del PPSO y principal contribuyente económico de esa agrupación política en los últimos dos años, según registros del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Ahora, Marchegiani será el nuevo embajador representante permanente de Costa Rica ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con sede en Nueva York.
Porque las coincidencias existen, claro. Especialmente cuando quien dona más de ?14 millones a un partido político termina ocupando una silla diplomática de alto nivel en una de las ciudades más importantes del mundo.
Según datos del TSE, Marchegiani realizó aportes al PPSO por ?143.000 en febrero de 2025, ?1 millón ese mismo mes, ?13 millones en marzo del 2025 y ?125.000 en octubre del mismo año. Además, aparece una donación adicional de ?205.000 en 2023. También registra aportes a otras agrupaciones políticas en años anteriores, incluyendo el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Partido Accesibilidad sin Exclusión (PASE).
El empresario ganó notoriedad política a inicios de 2025 tras financiar vallas publicitarias que pedían la renuncia de figuras clave del aparato institucional como Rodrigo Arias, Carlo Díaz, Marta Acosta y Orlando Aguirre, en medio de la confrontación política impulsada desde sectores afines al oficialismo.
Pero Marchegiani no fue el único nombrado. La lista anunciada este jueves 28 de mayo por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto incluye también al excanciller Arnoldo André Tinoco, quien asumirá como embajador representante permanente de Costa Rica ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), y al exministro de Seguridad Mario Zamora Cordero, designado como embajador representante permanente ante la ONU en Ginebra, Suiza.
Además, Eugenia Gutiérrez Ruíz fue nombrada embajadora representante permanente alterna de Costa Rica ante la ONU en Ginebra, mientras que Ana Lorena Villalobos Brenes ocupará el puesto de embajadora representante permanente alterna ante la ONU en Nueva York.
La Cancillería indicó que, al no requerir trámite de beneplácito, los nuevos representantes podrán iniciar labores en el corto plazo.
En el comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que las designaciones “cumplen los requisitos de idoneidad para el nombramiento, combinando experiencia profesional y trayectoria para impulsar la estrategia y defensa de Costa Rica desde el multilateralismo y el Derecho Internacional”.
También señalaron que el nuevo equipo contribuirá a fortalecer la candidatura de la costarricense Rebeca Grynspan para la Secretaría General de la ONU.
Sin embargo, la Cancillería no detalló cuáles fueron específicamente los atestados diplomáticos o internacionales que respaldaron la elección de Marchegiani para un puesto de representación ante Naciones Unidas.
Mientras el Gobierno habla de experiencia y confianza, en la opinión pública vuelve la vieja sospecha: que en política, la lealtad y el respaldo económico suelen tener muy buena memoria.
Porque, al final, parece que en la diplomacia del “jaguar”, tampoco hay almuerzo gratis.

