Costa Rica despide este lunes a José María “Milo” Junco, una de las figuras más emblemáticas del ámbito cultural y artístico del país. Su fallecimiento deja un profundo vacío entre quienes admiraron su extensa trayectoria como historiador del arte, experto en temas eclesiásticos, diseñador de vestuario y comentarista de televisión.
Junco también desempeñó durante varios años el cargo de jefe de maquillaje en Repretel, diseñó trajes típicos y vestuarios para producciones artísticas, fue fundador de la Compañía Lírica Nacional y dedicó gran parte de su vida a la preservación de las tradiciones religiosas costarricenses. Asimismo, estuvo a cargo del Santo Sepulcro de la Catedral Metropolitana, convirtiéndose en una autoridad en la historia y simbolismo de la Semana Santa en el país.
Su conocimiento, pasión por el patrimonio cultural y compromiso con las tradiciones nacionales lo consolidaron como un referente para generaciones de artistas, investigadores y comunicadores.
Su legado permanecerá vivo en la historia cultural de Costa Rica y en las numerosas personas que aprendieron de su trabajo y dedicación.

