El secretario general del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Freddy González Rojas, se ha consolidado como una de las figuras con mayor peso dentro de la estructura del oficialismo. Su protagonismo electoral, su influencia en la definición de candidaturas y sus recientes declaraciones sobre simpatizantes de otras agrupaciones han colocado su nombre en el centro de varios cuestionamientos.
González no ocupa un papel secundario en el PPSO. Además de ejercer como secretario general, figura como jefe de logística y operaciones del comando de campaña de Laura Fernández, convirtiéndose en uno de los hombres encargados de la estructura electoral de la agrupación.
Su actividad política también se ha extendido al movimiento cooperativo. En una actividad oficial realizada en Llano de Desamparados, donde se inauguró una clínica construida con apoyo del cooperativismo, González aprovechó el micrófono para lanzar un mensaje político en favor de la continuidad del proyecto gubernamental.
“Ya neutral no hay nadie en este país, ya el pueblo abrió los ojos”, manifestó, mientras agradecía al entonces presidente Rodrigo Chaves.
El dirigente fue todavía más directo al señalar: “Necesitamos seguir marcando el rumbo, somos sin duda, aliados de este Gobierno”.
Identificación de simpatizantes del Frente Amplio
Pero el protagonismo de González volvió a generar cuestionamientos por declaraciones realizadas el pasado 12 de agosto en el programa Tertulia de Noche, de Canal 14.
Durante la entrevista, el secretario general del PPSO afirmó que su agrupación tiene identificadas a personas vinculadas con el Frente Amplio (FA), incluyendo información sobre dónde se encuentran y, según sus propias palabras, sus “gustos y preferencias” y hasta lo que hacen.
González aseguró que simpatizantes del FA y sectores de izquierda habrían intentado obtener entradas para el acto de traspaso de poderes realizado el 8 de mayo en el Estadio Nacional.
Según su relato, el PPSO habilitó alrededor de 5.000 entradas y personas vinculadas con el Frente Amplio habrían ingresado a las redes sociales para conseguirlas. Posteriormente, afirmó que el partido logró identificar a quienes participaron.
“Hoy tenemos la información de quiénes son, dónde están, cuáles son sus gustos y preferencias y hasta qué hacen”, manifestó.
Las declaraciones abrieron una interrogante especialmente sensible: ¿cómo obtuvo un partido político información sobre personas que solicitaron entradas para una actividad pública?
Consultado posteriormente por La Nación, González negó que el PPSO hubiera accedido a una base de datos y aseguró que se trataba de “información general”.
Sin embargo, tampoco precisó quién administra actualmente los datos, quién tuvo acceso a ellos ni bajo qué condiciones fueron recopilados y utilizados.
El episodio provocó cuestionamientos de dirigentes y simpatizantes del Frente Amplio, entre ellos el diputado Ariel Robles, quienes plantearon dudas sobre el origen y eventual utilización de información relacionada con personas identificadas por sus preferencias políticas.
El caso resulta particularmente relevante porque las declaraciones de González se refieren a identidad, ubicación y supuestas preferencias políticas, elementos que han generado preocupación sobre el manejo y tratamiento de información personal.
La controversia por San Carlos
El poder de González dentro del PPSO también ha sido relacionado con la política municipal de San Carlos.
Su nombre apareció vinculado a los cuestionamientos sobre la conformación de candidaturas en ese cantón, particularmente por el supuesto intento de impulsar a Juan Diego González Picado como candidato a alcalde de San Carlos.
Según los cuestionamientos surgidos alrededor del proceso, esa posibilidad habría contado con el respaldo de Mayuli Ortega, figura relevante dentro de la estructura del PPSO.
La situación generó críticas entre sectores que cuestionaron la manera en que se pretendía definir la candidatura y señalaron una eventual concentración de decisiones en la cúpula partidaria.
Una figura con peso y cuestionamientos
A estos episodios se suma la controversia relacionada con la situación jurídica de González. De acuerdo con la información citada, mantiene una inhabilitación para ocupar cargos públicos impuesta por la Contraloría General de la República y confirmada posteriormente por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia.
Pese a ello, continúa ocupando posiciones relevantes dentro de la estructura del PPSO.
De esta manera, Freddy González se perfila como uno de los principales operadores políticos del oficialismo: secretario general del PPSO, responsable de logística electoral, dirigente cooperativo y figura con influencia en decisiones partidarias.
Al mismo tiempo, sus declaraciones sobre la identificación de simpatizantes de una agrupación opositora y los cuestionamientos sobre la definición de candidaturas han convertido su nombre en uno de los más polémicos dentro de la estructura del partido que busca mantener vigente el proyecto político oficialista de cara a las elecciones de 2026.
