Estudiantes de Limón y Sarapiquí se convierten en protagonistas de la conservación ambiental

Unos 180 estudiantes de primaria y secundaria han participado en programas de educación ambiental impulsados por Fyffes y Ecology Project International (EPI), donde aprenden a identificar problemas de sus comunidades y plantear soluciones.

San José, 25 de agosto de 2026. Reducir los residuos en las escuelas, organizar campañas de recolección o instalar recipientes para separar materiales son algunas de las propuestas que estudiantes de Limón y Sarapiquí han desarrollado como parte de un proceso de formación en sostenibilidad y conservación ambiental.

La iniciativa es impulsada por la multinacional agrícola Fyffes y Ecology Project International (EPI), organización encargada de administrar la Reserva Pacuare, y busca que niños, niñas y jóvenes conozcan la riqueza natural de sus comunidades, identifiquen las principales problemáticas ambientales y participen activamente en la búsqueda de soluciones.

El programa Líderes de la Sostenibilidad se desarrolla desde 2022 con estudiantes de quinto y sexto grado de las escuelas Santa Marta y Luzón, en Batán de Matina. Durante este período, 140 niños y niñas han completado el proceso mediante talleres, actividades de observación, dinámicas grupales y visitas educativas a la Reserva Pacuare.

Para este 2026, la iniciativa amplió su alcance hacia Sarapiquí, específicamente a las escuelas El Zapote y El Jardín, donde se incorporaron otros 40 estudiantes. Con ello, el programa alcanza a 180 jóvenes de primaria en comunidades del Caribe y la Zona Norte.

A lo largo de las actividades, los participantes reciben conocimientos sobre sostenibilidad, conservación, liderazgo y trabajo comunitario. Posteriormente, analizan su entorno, detectan una situación que consideran problemática y elaboran propuestas que puedan ser aplicadas dentro de sus propias comunidades.

“Con esta alianza entre Fyffes y EPI buscamos ampliar las oportunidades de aprendizaje y fortalecer una cultura de conservación ambiental entre los niños y niñas de estas comunidades”, señaló Pierre Terranova, coordinador de Asuntos Corporativos de Fyffes.

También trabajan con estudiantes de secundaria

El proyecto incluye además el Programa de Alfabetización Biológica, dirigido a estudiantes de secundaria y con un mayor nivel de investigación y análisis.

En 2024 participaron 20 jóvenes del Colegio Técnico Profesional (CTP) de Batán, mientras que en 2025 se sumaron otros 20 estudiantes del Liceo Experimental Bilingüe de Río Jiménez.

En este caso, los jóvenes de décimo año profundizan en el estudio de problemáticas ambientales y trabajan en la elaboración de propuestas orientadas a atenderlas.

Uno de los principales componentes de ambas experiencias son las visitas a la Reserva Pacuare. El contacto directo con los ecosistemas permite que los estudiantes relacionen los conocimientos adquiridos en las aulas con la biodiversidad presente en el Caribe costarricense.

“En EPI creemos que estos niños, niñas y jóvenes ya son protagonistas del cambio. Además de vivir experiencias transformadoras en la Reserva Pacuare, han desarrollado e impulsado soluciones simples para enfrentar desafíos ambientales en sus propias comunidades”, afirmó Erick Bolaños, coordinador de Comunicación de EPI y de la Reserva Pacuare.

El proceso también contempla la capacitación de docentes. Hasta ahora, ocho profesores de primaria y dos de secundaria han recibido formación virtual relacionada con sensibilización ambiental y sostenibilidad.

Programas nacieron de necesidades identificadas en las comunidades

La iniciativa tiene como antecedente las Evaluaciones de Necesidades Comunitarias realizadas por Fyffes en 2020 en diferentes comunidades de la Zona Norte y el Caribe.

Ese diagnóstico incluyó 196 entrevistas en 13 comunidades y permitió identificar necesidades vinculadas con educación, desarrollo comunitario y oportunidades para niños, niñas y jóvenes.

A partir de esos resultados se diseñaron programas sociales dirigidos a atender las prioridades detectadas. Según la empresa, desde 2020 ha destinado $840.705, equivalentes a aproximadamente ¢380 millones, a proyectos socioeconómicos y comunitarios orientados a fortalecer la resiliencia de los territorios donde mantiene operaciones.

Estas acciones forman parte de la estrategia de debida diligencia de Fyffes en materia de derechos humanos y ambiente, mediante la cual la compañía busca identificar las necesidades de las comunidades, orientar sus inversiones sociales y promover iniciativas relacionadas con el bienestar de las personas, la protección ambiental y el desarrollo sostenible.

La apuesta, tanto en Limón como en Sarapiquí, busca que la educación ambiental trascienda las aulas y que los estudiantes pasen de conocer los problemas de su entorno a convertirse en parte activa de las soluciones.