Escándalo en San Carlos: Regidora denuncia que funcionarios «pasan durmiendo» en el plantel municipal y ganan como ejecutivos.

CIUDAD QUESADA, SAN CARLOS — Las tensiones políticas e institucionales en el Concejo Municipal de San Carlos alcanzaron un punto crítico tras las severas denuncias vertidas por la regidora Luisa Chacón. La edila expuso un presunto desorden operativo y falta de supervisión en las instalaciones municipales, dirigiendo duras críticas a la gestión del alcalde Juan Diego González.

Según la denuncia presentada por Chacón, en el plantel municipal existen funcionarios y choferes de maquinaria que no realizan labores productivas durante sus jornadas de trabajo, llegando incluso a sostener que «pasan durmiendo». La regidora enfatizó el malestar ciudadano señalando que estos conductores devengan salarios equiparables a los de un cargo ejecutivo, sin que exista una contraprestación efectiva en servicios para el cantón.

Ausencia de la Alcaldía y vacío estructural

Chacón fue enfática en señalar la urgencia de contar con un «alcalde presente», recriminando a González por sumar múltiples sesiones consecutivas de ausencia en el gobierno local. La regidora vinculó esta falta de liderazgo directo con la incapacidad de la administración para mantener el control y la disciplina sobre el personal de campo.

A la ineficiencia señalada se suma una carencia estructural de fondo: la ausencia de un organigrama municipal actualizado. De acuerdo con lo expuesto en el seno del Concejo, la corporación municipal opera sin una estructura organizacional clara ni estudios de eficacia administrativa que sustenten la distribución del personal existente.

Rechazo a nuevas plazas

El malestar entre los ediles escaló ante la pretensión de la alcaldía de crear e incorporar 15 nuevas plazas al presupuesto —frente a una petición inicial de los departamentos que superaba los 100 puestos—, medida que fue catalogada por la totalidad del cuerpo edilicio como irresponsable y carente de respaldo financiero.

Las bancadas representadas en el municipalismo sancarleño coincidieron de forma unánime en que resulta inaceptable expandir la planilla sin antes corregir los vicios operativos, transparentar la gestión del talento humano e implementar análisis técnicos rigurosos que garanticen la viabilidad económica y la necesidad real de cada puesto.