Cinco detenidos —un mexicano, un peruano y tres costarricenses— en acciones desplegadas en Esparza, Alajuela y Sabana Sur.
La PCD decomisó cocaína, metanfetaminas, armas de fuego, vehículos, dinero en efectivo y joyas de alto valor.
SAN JOSÉ, Costa Rica — En un contundente golpe contra la delincuencia organizada, oficiales del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica, en un trabajo conjunto con la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) y la Fiscalía de Narcoactividad, detuvieron a cinco sujetos presuntamente vinculados a la estructura del Cártel de Sinaloa.
El operativo requirió una minuciosa labor de articulación entre la Policía de Control de Drogas (PCD), la Unidad Especial de Apoyo (UEA) y la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC).
Detenciones por fases
Las acciones policiales comenzaron la noche del miércoles en la vía pública en el cantón de Esparza, Puntarenas. En ese punto fueron interceptados dos costarricenses:
Vargas: Cuenta con antecedentes por portación ilegal de armas y tenencia de drogas.
Sánchez: Registra expediente previo por violencia psicológica.
La ofensiva continuó en la provincia de Alajuela, donde las autoridades aprehendieron a un extranjero de nacionalidad peruana:
Gamarra: Con historial por robo agravado y 13 informes policiales previos por tenencia de drogas.
Finalmente, las fuerzas de seguridad ejecutaron un allanamiento en un condominio ubicado en Sabana Sur, San José, logrando la captura de dos sospechosos más:

Abarca (costarricense): Con antecedentes por femicidio.
Romero (mexicano): Quien no registra antecedentes en el país.
Incautaciones y evidencia
Hasta el momento, los registros e inspecciones efectuados por las autoridades han dado como resultado la incautación de un importante cargamento de evidencias:
Las diligencias judiciales continúan abiertas en el inmueble allanado en Sabana Sur. Todos los sospechosos serán puestos a disposición del Ministerio Público para la respectiva audiencia de solicitud de medidas cautelares, mientras se destaca que la alianza entre las agencias nacionales y la DEA sigue rindiendo frutos contra el tráfico local e internacional de estupefacientes.
